Estudios de cuadros de pintores famosos

Jackson Pollock Ante Jackson Pollock cabría preguntarse: «¿Es el mayor [...]

Jackson Pollock

Ante Jackson Pollock cabría preguntarse: «¿Es el mayor pintor de Estados Unidos?». ¿Se puede llamar «grande» a un pintor que lanzaba la pintura sobre el lienzo con el pincel, que la vertía y la arrojaba para crear remolinos de color y de líneas? Los críticos de Nueva York sin duda lo creían así, y la supremacía de Pollock entre los expresionistas abstractos se ha mantenido. La consolidaron la leyenda clásica del artista con problemas de alcoholismo y su muerte prematura. Los célebres «cuadros de goteo» que creó a finales de los años cuarenta del siglo pasado figuran entre las obras más originales del siglo. Unas veces sugerían el impulso vital de la propia naturaleza; otras evocaban el encierro del ser humano: en el cuerpo, en una mente angustiada, en un mundo moderno que volvía a dar miedo.

Pablo Picasso

Pablo Picasso fue un artista prolífico que creó obras tanto clásicas como innovadoras: pintura, grabado, cerámica, escultura y formas experimentales. Nacido en España en 1881, Picasso tuvo una carrera de 70 años que le dio la oportunidad de evolucionar y experimentar con su arte. Contribuyó a desarrollar el cubismo, una técnica de pintura abstracta. En su obra, Picasso se sirvió del color y de la expresión emocional.

Lo que Picasso hizo por el cubismo era algo muy distinto de las frías construcciones geométricas de Braque. A menudo creaba cuadros que parecían una imagen vista en un espejo agrietado o a través de una ventana rota, y cuadros de mujeres con las partes del rostro recompuestas.

Joan Miró

La experimentación incesante y un coqueteo de toda la vida con la objetividad dejaron la gran huella de Joan Miró en el mundo del arte. Su lienzo era un cajón de arena para su subconsciente, del que brotaban la alegría desbordante de la infancia y la expresión de su orgullo catalán.

Sus característicos símbolos pictóricos, las formas biomórficas y geométricas y los objetos abstraídos y semiabstraídos dieron forma a una obra original e incansable. El estilo radical e inventivo de Joan Miró fue clave en el camino de la vanguardia de principios del siglo XX hacia una abstracción cada vez mayor y, al final, total.

Aunque Miró se asocia con el primer surrealismo e influyó en el expresionismo abstracto y en los pintores del campo de color, sigue siendo uno de los grandes solitarios del arte moderno, con un vocabulario visual sin duda único.

Salvador Dalí

Aunque experimentó con varios estilos artísticos, Salvador Dalí es conocido sobre todo como el artista surrealista que creó muchos de los cuadros más famosos de ese movimiento. Las teorías del célebre psicoanalista austriaco Sigmund Freud influyeron mucho en su obra.

Sus cuadros surrealistas están llenos de imágenes nacidas del simbolismo freudiano y de su propio subconsciente. Entre las aportaciones más importantes de Salvador Dalí al surrealismo figura el método paranoico-crítico, con el que intentaba penetrar en su subconsciente mediante un pensamiento irracional sistemático y un estado paranoico que él mismo se provocaba.

Aunque Dalí siguió trabajando hasta muy avanzada su carrera, los críticos consideran que, con los motivos repetidos de sus obras, ya había dejado atrás sus mejores años.

Fernando Botero

El artista colombiano Fernando Botero demuestra lo distinta que puede ser nuestra mirada sobre un mismo objeto. Aunque Botero es conocido por las figuras gruesas de sus obras, afirma que su intención no es representar figuras pesadas, sino dar protagonismo al volumen. A continuación se explica lo que Botero quiere decir con su «arte rollizo».

En los retratos satíricos de Fernando Botero, los personajes políticos, militares y religiosos, los músicos y los miembros de la realeza aparecen rollizos e inmóviles, con el carácter de una naturaleza muerta humana. De apariencia humorística a primera vista, los cuadros de Botero son casi siempre un comentario social con trasfondo político.