Descripción
Fuegos fatuos es un cuadro de Gustav Klimt de 1903: en un remolino de violeta, azul y rosa, pálidas figuras de mujer con largas cabelleras rojas y doradas flotan en la oscuridad, y a su alrededor brillan como chispas diminutos puntos de luz. El original, óleo sobre cartón montado después sobre lienzo, mide unos 52 x 59,5 cm y se encuentra en una colección privada. Lo pintamos a mano, al óleo sobre lienzo, en cuatro tamaños horizontales de 60 x 55 a 100 x 90 cm o a medida, y usted aprueba la foto del cuadro terminado antes de que lo enviemos.
| Título: | Fuegos fatuos |
| Otros títulos: | Will-o’-the-Wisp · Irrlichter · Fuochi fatui |
| Pintor: | Gustav Klimt (1862–1918) |
| Año de creación: | 1903 |
| Medidas del original: | 52 cm x 59,5 cm |
| Técnica original: | Óleo sobre cartón, montado sobre lienzo |
| Estilo: | Secesión vienesa, simbolismo |
| Ubicación: | Colección privada |
| Nuestra reproducción: | Óleo pintado a mano sobre lienzo, cuatro tamaños horizontales o a medida |
Fuegos fatuos – Gustav Klimt
¿Qué se ve en el cuadro?
Primero se ve el color y solo después las figuras: un remolino de pinceladas violetas, azul oscuro y rosa suave, atravesado por franjas de verde y turquesa. Luego aparecen las mujeres. Pálidas, con largas cabelleras rojas y doradas, flotan en la oscuridad; sus cuerpos nadan como si no pesaran nada y el pelo se arrastra tras ellas como una llama.
Abajo a la derecha se apiña un grupo de rostros femeninos y uno de ellos le mira a usted directamente. Por todas partes, entre ellas, brillan diminutos puntos claros como chispas en la noche. La escena es inquieta y onírica –en parte cielo nocturno, en parte agua, en parte aparición– y merece una mirada larga, porque cuanto más tiempo pasa usted delante, más rostros y más luces nuevas van apareciendo.
¿Qué son los fuegos fatuos?
Los fuegos fatuos son luces misteriosas que antiguamente se veían temblar de noche sobre pantanos y turberas. Las viejas leyendas cuentan que apartan del camino seguro a los viajeros imprudentes y los atraen cada vez más adentro del pantano.
Klimt convirtió la leyenda en mujeres: las luces se vuelven figuras pálidas y flotantes que brillan en la oscuridad y nadan a su antojo, y las diminutas chispas esparcidas por la superficie pueden leerse como las propias luces. Puede usted entender el cuadro como una historia de tentación e ilusión –bellas, pero nada fiables– o disfrutarlo sin más como una misteriosa escena nocturna llena de movimiento.
Un cuadro perdido y vuelto a encontrar
Durante buena parte del siglo XX, Fuegos fatuos se dio por desaparecido. Klimt lo presentó en la exposición de la Secesión vienesa de 1903 y después, durante décadas, solo se conoció por una fotografía de aquella exposición y por menciones en publicaciones de la época. Muchos supusieron que había sido destruido, como tantas obras de Klimt en 1945.
En 1978, sin embargo, el cuadro reapareció en una colección privada. Desde entonces vuelve a contarse entre las obras conservadas de Klimt y sigue hoy en manos privadas. La historia le añade algo al cuadro: usted cuelga en su pared una obra que durante mucho tiempo se creyó perdida.
¿Dónde está el original?
El original está en una colección privada y no se expone de forma permanente al público. Está pintado al óleo sobre cartón, que más tarde se montó sobre lienzo, y mide unos 52 cm de alto por 59,5 cm de ancho: un formato pequeño e íntimo. La lista de cuadros de Klimt de la Wikipedia en inglés recoge el año, la técnica y las medidas, y menciona que el cuadro reapareció en 1978.
Nuestra versión la pintamos al óleo directamente sobre lienzo. Como el cartón de Klimt también está fijado sobre lienzo, el aspecto es muy parecido: los mismos colores al óleo, las mismas pinceladas en capas, solo que sobre un lienzo montado en un bastidor de madera y listo para colgar.
Fuegos fatuos entre las mujeres de agua de Klimt
Klimt pintó una y otra vez mujeres ingrávidas y flotantes, y varias de ellas están en nuestra galería. La más temprana es Agua en movimiento, de 1898, con mujeres pálidas que nadan en un agua azul oscura. En Serpientes de agua I las esbeltas figuras flotan en vertical entre oro y criaturas marinas, Serpientes de agua II las reparte en un formato ancho y Peces de colores apila ninfas de agua y un pez dorado en un lienzo alto y estrecho.
Fuegos fatuos es el más colorido y el más inquieto de todos: violeta y rosa en lugar de azul oscuro, chispas de luz en lugar de oro. Elíjalo si quiere un cuadro compacto y expresivo con un toque de misterio; para un ambiente más sereno, Agua en movimiento es su callada hermana mayor. Sobre el pintor encontrará más en la Wikipedia en esloveno.
¿Cómo pintamos a mano Fuegos fatuos?
Klimt pintó sobre cartón; nosotros pintamos al óleo sobre lienzo, que conserva los mismos colores y pinceladas pero es más ligero y más fácil de colgar. El pintor empieza por el gran movimiento –el remolino de violeta, azul y rosa que llena la superficie–, aplicado en pinceladas finas que se superponen. Después llegan las figuras flotantes, cuya piel pálida construye poco a poco, y las largas cabelleras rojas y doradas, pintadas con líneas fluidas.
El último paso es la luz: las franjas de verde y turquesa, los rostros de abajo a la derecha y los numerosos puntos claros que brillan como chispas. Son justamente esos pequeños toques los primeros que pierde una reproducción impresa; en el trabajo a mano cada punto sobresale un poco de la superficie y atrapa la luz. Cada cuadro es una copia pintada a mano, hecha solo para su pedido, y por eso cada uno es único.
En el original no hay oro y tampoco nosotros usamos pintura dorada: solo colores al óleo.
¿Qué tamaño para qué pared?
En resumen: 60 x 55 cm para una pared pequeña, junto a la cama o en un rincón de lectura; 80 x 70 cm sobre una cómoda o un escritorio; 90 x 80 cm sobre la cama; 100 x 90 cm sobre el sofá o como cuadro principal de la pared. El tamaño 60 x 55 cm se acerca al original, que mide unos 59,5 cm de ancho y 52 cm de alto.
Los cuatro tamaños son horizontales y casi tan altos como anchos, igual que el cartón de Klimt; 80 x 70 cm tiene prácticamente su misma proporción. Si necesita otro tamaño, pídanos uno a medida. Como cuadro para el salón, 90 x 80 o 100 x 90 cm dejan que los colores y las luces actúen en toda la estancia; en el dormitorio o en el despacho, este cuadro al óleo en 60 x 55 cm conserva un ambiente íntimo.
Cuelgue el cuadro de modo que su centro quede a unos 150 a 160 cm del suelo, y deje entre el mueble de debajo y el borde inferior del lienzo de 20 a 30 cm.
Tamaño a medida, bastidor y marco
Para una pared distinta pintamos el cuadro a medida; un formato cercano a la proporción de ocho a siete mantiene las figuras en sus proporciones correctas. Indíquenos el ancho y el alto y le enviaremos el precio y la fecha de entrega. Todos nuestros cuadros sobre lienzo llegan montados en un bastidor de madera y listos para colgar.
En nuestra aplicación 3D puede probar sobre este cuadro, antes de pedirlo, todos nuestros perfiles de marco –dorados, plateados, negros, blancos o de madera natural–; la aplicación sirve únicamente para elegir el marco. Si quiere ver el cuadro en su propia pared, use nuestro servicio aparte de simulación en su pared. Un marco negro estrecho intensifica el violeta y el azul, y un marco plateado armoniza con las frías chispas de luz.
Entrega y garantía
Cada pedido se pinta por encargo y se monta en nuestro taller de enmarcado en Eslovenia; según el tamaño, tarda de 15 a 45 días. El lienzo viaja montado y bien protegido, enmarcado si pidió marco, y dentro de la UE sin aduanas. Antes de enviar el cuadro, usted aprueba la foto de la obra terminada, y si hay que cambiar algo, lo corregimos primero. Cada pedido está cubierto por nuestra política de devoluciones.
¿Busca un regalo y no sabe el tamaño adecuado? Nuestra tarjeta regalo deja la elección a quien la recibe. Encontrará más obras del pintor en la galería de Gustav Klimt, y su historia la cuenta nuestro artículo 10 curiosidades sobre Gustav Klimt.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el original de Fuegos fatuos?
El original de Fuegos fatuos está en una colección privada y no se expone de forma permanente al público. Es un cuadro pequeño, de unos 52 cm de alto y 59,5 cm de ancho, pintado al óleo sobre cartón montado sobre lienzo. Nuestro tamaño más cercano al original es 60 x 55 cm, y todos los tamaños los pintamos a mano al óleo sobre lienzo.
¿Cuándo pintó Klimt Fuegos fatuos?
Klimt lo pintó en 1903 y ese mismo año lo presentó en la exposición de la Secesión vienesa. Pertenece a los mismos años que sus obras doradas más famosas, pero en lugar de oro usa el color y diminutos puntos de luz. Décadas más tarde solo se conocía por una fotografía de aquella exposición.
¿Qué representa Fuegos fatuos de Klimt?
Representa pálidas figuras de mujer con largas cabelleras rojas y doradas que flotan en un remolino de violeta, azul y rosa. Atraviesan la escena franjas de verde y turquesa, abajo a la derecha se reúne un grupo de rostros femeninos, uno de los cuales nos mira, y por todas partes brillan como chispas diminutos puntos claros.
¿Qué significa el título Fuegos fatuos?
Los fuegos fatuos son luces misteriosas sobre pantanos y turberas que, según las viejas leyendas, apartan del camino a los viajeros imprudentes. Klimt pintó esas luces como mujeres flotantes rodeadas de chispas. Puede entender el cuadro como una alegoría de la tentación y la ilusión, o simplemente disfrutarlo como una misteriosa escena nocturna.
¿Estuvo realmente perdido Fuegos fatuos de Klimt?
Sí. Durante décadas solo se conoció por una fotografía de la exposición de la Secesión de 1903 y por menciones en publicaciones de la época, y se suponía que había sido destruido como tantas obras de Klimt en 1945. En 1978 el cuadro reapareció en una colección privada y sigue hoy en manos privadas.
¿Su Fuegos fatuos está pintado sobre cartón como el original?
No, lo pintamos al óleo sobre lienzo. El original de Klimt es un óleo sobre cartón que más tarde se montó sobre lienzo, de modo que la superficie que usted ve es muy parecida: los mismos colores al óleo y las mismas pinceladas en capas. El lienzo montado en un bastidor de madera es más ligero, está listo para colgar y puede enmarcarse con cualquier perfil.
¿Qué tamaño de Fuegos fatuos elijo?
Para una pared pequeña o junto a la cama, elija 60 x 55 cm, cercano al original. El tamaño 80 x 70 cm queda bien sobre una cómoda o un escritorio, 90 x 80 cm sobre la cama y 100 x 90 cm sobre el sofá o en la pared principal de la estancia. Otros tamaños los pintamos a medida si lo desea.
¿En qué estancia queda bien Fuegos fatuos?
Queda bien en un dormitorio, un despacho, un rincón de lectura o un salón que se use sobre todo por la noche: en cualquier lugar donde un toque de misterio sea bienvenido. Como cuadro de arte luce más en una pared tranquila, sin muchos objetos alrededor, para que los violetas y las pequeñas luces puedan brillar. Es una buena elección para quien ama las leyendas y el arte onírico.
¿Es Fuegos fatuos un buen regalo?
Sí, sobre todo para alguien a quien le gustan las mujeres de Klimt pero desea algo menos conocido que El beso, o para un amante de las leyendas y los cuentos. El formato es compacto y encaja en la mayoría de las paredes. Si no conoce el tamaño, elija 80 x 70 cm, que encaja en la mayoría de los hogares, o regale una tarjeta regalo para que la persona elija por sí misma.
- Tema: pálidas mujeres flotantes con largas cabelleras rojas y doradas en un remolino de violeta, azul y rosa, con diminutas chispas de luz.
- Original: 1903, óleo sobre cartón montado sobre lienzo, aprox. 52 x 59,5 cm, colección privada.
- Nuestra versión: reproducción pintada a mano al óleo sobre lienzo, en cuatro tamaños horizontales o a medida.
- Conviene saber: usted aprueba la foto de la obra terminada antes de que la enviemos.









































