Descripción
Niño disfrazado es un cuadro de Paul Klee de 1931: sobre un fondo gris sembrado de hileras de diminutas manchas de color se alza un niño vestido de fiesta, dibujado con finas líneas de color, con un gran sombrero redondo, una gorguera fruncida, una amplia capa angulosa, largas piernas azules y unos zapatitos rojos. El original es una acuarela y gouache sobre papel pegado a un cartón, mide 62,9 x 47,9 cm y lo conserva el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Nuestro pintor lo pinta a mano sobre lienzo, al óleo o al acrílico, en 4 tamaños verticales de 77 x 100 a 156 x 200 cm o en un tamaño a medida. Cuando el niño está terminado, primero se lo mostramos en una foto y solo después lo embalamos.
| Título: | Niño disfrazado |
| Otros títulos: | Boy in Fancy Dress (título inglés) · Junge im Kostüm (título alemán) |
| Pintor: | Paul Klee (1879–1940) |
| Año de creación: | 1931 |
| Medidas del original: | 62,9 cm x 47,9 cm (alto x ancho) |
| Técnica original: | Acuarela y gouache sobre papel pegado a un cartón |
| Estilo: | Modernismo clásico |
| Ubicación: | The Metropolitan Museum of Art, Nueva York, EE. UU. |
| Nuestra reproducción: | Pintado a mano al óleo o al acrílico sobre lienzo, 4 tamaños o a medida |
Niño disfrazado – Paul Klee
¿Qué muestra el cuadro Niño disfrazado?
Toda la superficie está cubierta por un fondo gris cálido sobre el que corren, en densas hileras horizontales, pequeñas manchas rectangulares: azules, rosas, naranja teja, verdes, violáceas y amarillas, colocadas una junto a otra como las teselas de un mosaico. Entre ellas queda un estrecho borde gris, de modo que a cierta distancia el conjunto vibra como un tejido.
Sobre ese dibujo Klee trazó al niño con finas líneas de color. Rodea la cabeza un gran sombrero redondo, o un halo, en amarillo pálido y gris, y dentro hay una carita con la boca naranja. Bajo la barbilla se abre una gorguera rosa fruncida, y luego el cuerpo se convierte en una capa o falda ancha y angulosa que el niño mantiene abierta hacia un lado, plana como el tablero de una mesa.
Abajo se apoyan dos piernas largas y delgadas, azules, con dos diminutos zapatitos rojos. Las manchas del fondo atraviesan también la figura, así que el niño está tejido con la misma materia que el espacio que lo rodea; los contornos solo lo dibujan. Arriba a la izquierda, con letra menuda, está escrito el nombre de Klee.
¿Qué dice el título y quién es este niño?
El título dice solo que el niño va disfrazado. Para qué ocasión se ha disfrazado y si está sobre un escenario o en la calle, Klee no lo revela, y no conocemos ninguna explicación fiable de la obra. Por eso nos atenemos a lo que realmente se ve en el cuadro.
Y lo que se ve es mucho ánimo de fiesta. El sombrero, la gorguera fruncida y la capa abierta son prendas que nadie lleva a diario, y los zapatitos rojos dan a la figura algo de baile. Ante ella uno piensa enseguida en el carnaval, en el juego infantil de disfrazarse o en una función escolar.
¿Por qué gusta tanto este cuadro?
Niño disfrazado nació en 1931, cuando Klee empezó a construir sus cuadros a partir de una multitud de diminutas manchas de color. El procedimiento alcanzó su cima un año después en Ad Parnassum, que la Wikipedia en inglés llama su obra maestra y el mejor ejemplo de su estilo puntillista.
Del mismo año y con la misma técnica es Jardín del castillo, donde del mosaico de manchas se elevan torres y parterres. En el niño, las manchas sostienen una figura humana, por eso este cuadro de arte es más cálido y más juguetón.
De cerca, la superficie es una tranquila retícula de teselas de color; a unos pasos de distancia, de ella sale un niño alegre. Precisamente ese salto encanta a niños y adultos.
El extenso artículo sobre Paul Klee de la Wikipedia en inglés está escrito en inglés y trata del pintor, no de este cuadro; en él se describe su camino de la Bauhaus a Düsseldorf.
¿Dónde se conserva el original y cómo nació?
El original lo conserva el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York con el número de inventario 1988.415. La obra pertenece a la colección The Berggruen Klee Collection, 1988.
Es una acuarela y gouache sobre papel pegado a un cartón, de 62,9 x 47,9 cm (alto x ancho). Para Klee es una hoja bastante grande, porque solía trabajar en formatos pequeños, a menudo sobre papel, gasa o cartón.
El año 1931 fue decisivo para él. Hasta abril siguió enseñando en la Bauhaus, donde trabajaba desde enero de 1921 junto a Vasili Kandinsky, y después enseñó hasta 1933 en la Academia de Düsseldorf.
Seis años más tarde, la exposición nazi del llamado «arte degenerado» incluyó diecisiete cuadros suyos, y las autoridades retiraron 102 obras suyas de las colecciones públicas. Klee murió en 1940, con más de 9.000 obras a sus espaldas.
¿Niño disfrazado u otro cuadro de Klee?
Si le gusta el mosaico de puntos pero prefiere que no haya figura, mire Igual a infinito, de 1932: dentro de un marco ocre flota una nube de puntos diminutos y en medio están dibujados un signo igual y el signo de infinito.
Quien busque un rostro encontrará dos de 1924. Máscara de actor muestra una máscara verde surcada de finas líneas onduladas, y Retrato astrológico fantástico una cabeza de perfil con un sombrero alto entre signos celestes sobre fondo negro.
Todos los cuadros de Paul Klee que ofrecemos, también Ad Parnassum, están reunidos en la página común Paul Klee.
¿Cómo pintamos a mano el niño sobre lienzo?
El original de Klee es una acuarela y gouache sobre papel, es decir, capas finas y en parte transparentes de color sobre una hoja de algo más de 60 cm de alto. Nuestra reproducción pintada a mano nace sobre lienzo, al óleo o al acrílico, en el tamaño que usted elija, de modo que en la pared cuelga como un auténtico cuadro montado en bastidor y no como una hoja bajo un cristal.
El pintor coloca primero el fondo gris y después, hilera a hilera, va poniendo las manchas, cada una por separado y con su propio matiz, de forma que entre ellas quede un fino borde gris. Cuando el mosaico está seco, traza encima las líneas de la figura: el sombrero amarillo, la gorguera rosa, los bordes rojizos de la capa, las piernas azules y los zapatitos rojos. Con una pintura más diluida y un pincel suelto conserva la ligereza de la acuarela, capa a capa.
¿Qué tamaño para qué pared?
En resumen: 77 x 100 cm sobre una cómoda o la cama, 95 x 128 cm sobre el sofá o en el comedor, y 124 x 157 y 156 x 200 cm para una pared alta y vacía, donde el niño deba atraer todas las miradas.
Pintamos Niño disfrazado en 4 tamaños verticales (ancho x alto): 77 x 100, 95 x 128, 124 x 157 y 156 x 200 cm. El original mide 47,9 x 62,9 cm (ancho x alto), así que ya nuestro tamaño más pequeño es mayor que la hoja de Nueva York, y el más grande la amplía más de tres veces a lo ancho.
¿Por qué no más pequeño? El cuadro está formado por cientos de manchas diminutas y cada una necesita algo de espacio para seguir siendo nítida. En un formato menor se fundirían en una neblina gris, por eso empezamos en 77 x 100 cm.
Como cuadro para el salón cobra más vida en 124 x 157 cm sobre el sofá, donde las manchas de colores animan una pared tranquila; el formato vertical llena muy bien también el espacio entre dos ventanas.
¿Puedo encargar otro tamaño o un marco?
Puede. Si necesita otra proporción, dejamos al niño entero, del sombrero a los zapatitos, y solo ensanchamos o estrechamos el fondo gris con manchas. Así la figura queda intacta y la reproducción de cuadro se adapta a su pared. Para recibir una oferta con precio y plazo, indíquenos el tamaño a medida que le gustaría para el niño.
Puede recibir el niño enrollado, montado en bastidor o ya enmarcado; del montaje y los marcos se ocupa nuestro taller de enmarcado en Eslovenia, donde preparamos los cuadros sobre lienzo para el viaje. En nuestra aplicación 3D elige solo la moldura que mejor acompaña al fondo gris, por ejemplo gris claro, blanca o de madera clara; ver el niño en su propia pared es un servicio aparte.
¿Cuánto tardan la realización y la entrega?
El pintor empieza cuando usted confirma el pedido, y en 15 a 45 días laborables el niño está listo para el viaje. Antes de embalarlo le enviamos una foto del cuadro terminado y, si desea cambiar algo, lo arreglamos.
Enviamos el niño sin aduanas a España y a la mayoría de los países de la UE, y se aplica nuestra política de devoluciones.
El niño de fiesta con zapatitos rojos es un bonito regalo para un cuarto infantil o para un amigo al que le guste el arte moderno alegre. Quien no conozca la pared de la persona a quien quiere regalarlo puede darle una tarjeta regalo y dejarle a ella la elección del tamaño.
Preguntas frecuentes
¿En qué museo está el original?
En el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, con el número de inventario 1988.415.
¿Qué hay en el cuadro?
Un niño con sombrero, gorguera fruncida, capa abierta y zapatitos rojos sobre un fondo gris de manchas de color.
¿Es una reproducción impresa o un óleo?
No es una impresión, sino una copia pintada a mano que el pintor realiza con pincel sobre lienzo, al óleo o al acrílico.
¿Qué tamaño tiene la hoja de Klee?
Mide 62,9 x 47,9 cm (alto x ancho); nuestros tamaños van de 77 x 100 a 156 x 200 cm.
¿Es posible también un tamaño más pequeño?
No recomendamos menos de 77 x 100 cm, porque las manchas diminutas se funden; en cambio, le preparamos con gusto otra proporción.
¿Cuánto tiempo espero el niño?
La realización dura de 15 a 45 días laborables, y la foto del niño la ve antes del envío.
¿Será el niño un buen regalo o un adorno para un cuarto infantil?
Sí: el alegre niño disfrazado encaja muy bien en un cuarto infantil, y como regalo alegra a cualquiera a quien le gusten los colores.
¿Tiene la figura un significado oculto?
Klee no lo dejó escrito; el título solo dice que el niño va disfrazado, así que lo leemos como una figura juguetona y festiva.
- Tema: un niño disfrazado con sombrero redondo, gorguera fruncida, capa ancha y zapatitos rojos sobre un mosaico gris de manchas de color.
- Original: acuarela y gouache sobre papel pegado a un cartón, 1931, 62,9 x 47,9 cm, The Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
- Nuestra versión: pintado a mano al óleo o al acrílico sobre lienzo, 4 tamaños de 77 x 100 a 156 x 200 cm o a medida.
- Conviene saber: la obra es de 1931, el año en que Klee dejó la Bauhaus para enseñar en la Academia de Düsseldorf.









































