Descripción
La idea de los abetos es una acuarela de Klee de 1917: superficies afiladas y superpuestas de azul pálido, gris, melocotón, naranja, amarillo y verde oliva se quiebran como esquirlas de luz o como papel plegado, y en el centro, desde una ventanita blanca, asoma una pequeña forma oscura y espinosa que recuerda un abeto. El original es una obra diminuta en acuarela, tinta china y pastel sobre papel, de unos 31 x 23 cm con el paspartú, y la conserva el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York. Con nosotros nace a mano sobre lienzo, al óleo o al acrílico, en 8 tamaños verticales de 29 x 46 a 112 x 173 cm o a medida. Cuando el cuadro está terminado, primero lo ve usted en una foto, y solo después se lo enviamos.
| Título: | La idea de los abetos |
| Otros títulos: | The Idea of Firs (título inglés) · Die Idee der Tannen (título alemán) |
| Pintor: | Paul Klee (1879–1940) |
| Año de creación: | 1917 |
| Medidas del original: | 31,4 cm x 23,4 cm (alto x ancho) |
| Técnica original: | Acuarela, tinta china y pastel sobre papel |
| Estilo: | Modernismo clásico |
| Ubicación: | Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York, EE. UU. |
| Nuestra reproducción: | Pintado a mano al óleo o al acrílico sobre lienzo, 8 tamaños o a medida |
La idea de los abetos – Paul Klee
¿Qué muestra el cuadro La idea de los abetos?
A primera vista aquí no hay ni bosque, ni cielo, ni suelo. Toda la hoja la cubren superficies rectas, de corte afilado, que chocan unas con otras en ángulos distintos: franjas de un azul grisáceo bajan desde la izquierda, una cinta melocotón se quiebra como una escalera y un ancho rayo amarillo sube desde abajo a la derecha hacia el borde superior. Los colores están aplicados en capas transparentes de acuarela, por lo que en algunos puntos el papel se trasluce.
En medio de esa fractura se abre un pequeño campo blanco, como una ventana o un claro. En él se alza una forma oscura, casi negra, de puntas afiladas que suben como las copas de unas coníferas o como un abeto visto de lejos. A su izquierda hay otro bloque negro más pequeño, y por el borde inferior de la ventana se clava una cuña amarilla.
La misma forma dentada se repite arriba en el centro, esta vez en un melocotón claro, como un eco del abeto oscuro. Arriba a la izquierda se derrama una mancha azul que recuerda un trocito de cielo, y la parte inferior de la hoja la llena un ancho campo amarillo. Arriba a la derecha firmó Klee.
¿Qué significa el título La idea de los abetos?
El título no promete un bosque, sino la idea de un bosque. En lugar de árboles como los que encontramos en un paseo, Klee muestra su esencia reducida a un signo: unas pocas puntas oscuras sobre blanco.
Alrededor de ese signo el mundo estalla en superficies. Podemos leerlas como rayos de luz que caen entre los troncos, como laderas de una montaña o como un papel plegado del que el bosque apenas empieza a componerse. Nuestras fuentes no recogen una explicación del propio artista, así que toda lectura queda abierta.
En Klee influyeron el expresionismo, el cubismo y el surrealismo; aquí las superficies son cubistas, pero su color es suave y transparente. En su obra, a menudo es el título el que guía la mirada: en el cuadro Muchacha asustada nos dice lo que siente la figura; aquí, lo que debemos buscar entre las superficies.
¿Por qué esta acuarela atrae a los amantes de Klee?
En 1914 Klee viajó a Túnez con August Macke y Louis Moilliet, y ese viaje fue su gran salto en el color. La idea de los abetos nació tres años después y muestra con qué seguridad construía ya entonces el espacio a partir de superficies de color puro.
Era un año de guerra. En marzo de 1916 Klee fue llamado al ejército alemán como reservista, y en enero de 1917 lo trasladaron a la escuela real bávara de aviación de Gersthofen, donde trabajó hasta el final de la guerra como escribiente del pagador. Se le permitió vivir en un cuartito fuera del cuartel, así que pudo seguir pintando. Precisamente ese año sus obras se vendieron bien, y los críticos lo elogiaban como el mejor de los nuevos artistas alemanes.
Sobre el pintor informa el artículo sobre Paul Klee de la Wikipedia en inglés; está escrito en inglés y trata del artista, ya que no existe un artículo propio sobre esta obra.
¿Dónde se conserva el original y qué tamaño tiene?
El original pertenece al Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, donde está registrado con el número de inventario 74.2101. Es una acuarela con tinta china y pastel sobre papel, que el museo mide junto con el paspartú: 31,4 x 23,4 cm (alto x ancho).
La obra apenas es mayor que una hoja A4. Klee trabajaba a menudo sobre soportes modestos, papel, gasa o cartón, y dejó más de 9.000 obras, muchas de ellas igual de pequeñas.
¿La idea de los abetos u otro cuadro de Klee?
La idea de los abetos es un cuadro de arte para quienes aman la abstracción pero aun así buscan en ella un apoyo en la naturaleza. El formato vertical, lleno de luz y de diagonales, da vida a una pared estrecha, a un pasillo o a un rincón junto a la ventana.
Si más que el bosque le atrae el cielo, vea el cuadro Horizonte, cenit y atmósfera. Quien prefiera mirar plantas antes que geometría encontrará su jardín en el cuadro Jardinería tropical, y los amantes de los títulos teatrales pueden abrir el cuadro Presentación del milagro.
En la página Paul Klee se reúnen todos los cuadros de Paul Klee que nuestros pintores pintan por encargo.
¿Cómo pintamos a mano La idea de los abetos sobre lienzo?
Digámoslo claro: el original de Klee no es un cuadro al óleo, sino una pequeña acuarela con tinta china y pastel sobre papel. Nuestra versión es una reproducción pintada a mano sobre lienzo, realizada al óleo o al acrílico y en el tamaño que usted elija, por lo que en la pared cuelga como un cuadro de verdad.
Primero el pintor divide el lienzo en superficies con líneas finas y comprueba todos los ángulos, porque en esta composición las diagonales se encuentran en puntos muy precisos. Después aplica el color en capas finas y transparentes, del amarillo claro y el melocotón al azul grisáceo, para conservar la ligereza de la acuarela.
El abeto oscuro de la ventanita blanca lo añade al final, con un borde nítido, para que las puntas queden limpias. El cuadro crece capa a capa hasta que los colores brillan con la misma suavidad que en el papel.
¿Qué tamaño es el adecuado para su pared?
En resumen: 29 x 46 o 40 x 60 cm para una estantería, una mesilla de noche o un muro estrecho, 48 x 70 y 54 x 81 cm para un pasillo o sobre una cómoda, 60 x 92 y 80 x 120 cm sobre la cama o el sofá, y 90 x 135 y 112 x 173 cm para una pared alta y vacía.
Ofrecemos La idea de los abetos en 8 tamaños verticales (ancho x alto): 29 x 46, 40 x 60, 48 x 70, 54 x 81, 60 x 92, 80 x 120, 90 x 135 y 112 x 173 cm. Ya el más pequeño es mayor que el original, que con el paspartú mide unos 23 x 31 cm (ancho x alto); en 112 x 173 cm el cuadro es más de cinco veces más alto que en Nueva York. Las superficies grandes y claramente separadas soportan bien la ampliación: las diagonales ganan impulso, y el diminuto abeto se convierte en el centro hacia el que corren todos los rayos.
Como cuadro para el salón funciona mejor en 60 x 92 o 80 x 120 cm, por ejemplo junto a una ventana o sobre un rincón de lectura, donde las superficies claras amarillas y melocotón iluminan la pared.
¿Puedo encargar otro tamaño o un marco?
Por supuesto. Si necesita otra proporción, adaptamos la composición de modo que la ventanita blanca con el abeto quede entera y en el centro, y alargamos o acortamos las superficies de los bordes. Una reproducción de cuadro así conserva todo lo esencial del original. Envíenos su tamaño a medida y le responderemos con precio y plazo de realización.
Viaja como usted prefiera: enrollado, montado en bastidor o ya enmarcado. Del montaje y el enmarcado se ocupa nuestro taller de enmarcado en Eslovenia, que prepara todos los cuadros sobre lienzo para un viaje seguro. La moldura la elige en nuestra aplicación 3D; sirve solo para elegir el marco, y ver el cuadro en su propia pared es un servicio aparte.
¿Con qué rapidez llega el cuadro?
Desde la confirmación del pedido hasta que el cuadro está listo para el viaje pasan de 15 a 45 días laborables. Antes de embalarlo le enviamos una foto de la obra terminada, y si desea algún cambio, lo hacemos.
Los envíos a España y a la mayoría de los países de la UE no pagan aduanas, y cada pedido lo protege además nuestra política de devoluciones.
La idea de los abetos es un bonito regalo para alguien que ama la montaña y el bosque, y también el arte moderno. Si no sabe qué tamaño será el adecuado, regale una tarjeta regalo y deje que elija la persona obsequiada.
Preguntas frecuentes
¿Dónde puedo ver La idea de los abetos en persona?
En el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, con el número de inventario 74.2101.
¿Qué hay en el centro del cuadro?
Una pequeña forma oscura y espinosa sobre un campo blanco, que recuerda un abeto o un grupo de coníferas.
¿Es un cuadro impreso?
No. Lo que recibe es una copia pintada a mano sobre lienzo, al óleo o al acrílico, sin impresión de ningún tipo.
¿Qué tamaño tiene la hoja original?
Con el paspartú mide 31,4 x 23,4 cm (alto x ancho), y nuestros tamaños llegan hasta 112 x 173 cm.
¿Puedo encargar un tamaño que no está entre los ofrecidos?
Puede. Indíquenos el ancho y el alto que desea y le prepararemos una oferta con precio.
¿Cuánto tengo que esperar el cuadro?
Cuente con 15 a 45 días laborables, y el lienzo terminado lo ve en una foto antes del envío.
¿Es adecuado para un dormitorio o como regalo?
Sí, los colores claros y suaves resultan serenos en un dormitorio, y como regalo alegran a los amantes de la naturaleza y del arte moderno.
¿Pintó Klee un bosque de verdad?
No, pintó una idea: un abeto reducido a unas pocas puntas oscuras, rodeado de afiladas superficies de color.
- Tema: superficies afiladas azules, grises, melocotón, naranjas y amarillas, y en el centro un abeto oscuro sobre un campo blanco.
- Original: acuarela, tinta china y pastel sobre papel, 1917, 31,4 x 23,4 cm con paspartú, Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York.
- Nuestra versión: pintado a mano al óleo o al acrílico sobre lienzo, 8 tamaños de 29 x 46 a 112 x 173 cm o a medida.
- Conviene saber: Klee creó la obra en 1917, cuando servía en el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial.









































