
Amedeo Modigliani fue un pintor y escultor italiano, nacido en Livorno el 12 de julio de 1884 y fallecido en París el 24 de enero de 1920, a los treinta y cinco años. Trabajó apenas quince años, casi todos en Francia, y dejó una serie de retratos y desnudos que se reconocen a primera vista: el cuello largo, el rostro ovalado, el ojo estrecho y almendrado.
Vida y obra
Livorno y los años antes de París
Creció en una familia judía culta en el Livorno portuario; la Tate subraya en su texto sobre el pintor que la familia apoyó su ambición y le abrió el mundo de las lenguas y la literatura. Aprendió a pintar con Guglielmo Micheli, en 1902 se inscribió en la Scuola Libera di Nudo de Florencia y al año siguiente estudió en Venecia. Llegó a París en 1906, con veintiún años, y allí se quedó hasta el final de su vida.
París y el círculo que pintó
Vivió primero en Montmartre y después en Montparnasse. El Nasjonalmuseet de Oslo cuenta cómo se ganaba el pan como dibujante de café: dibujaba deprisa retratos de los clientes con la esperanza de un encargo al óleo. Su círculo eran Constantin Brâncuși, Chaïm Soutine, Moïse Kisling, el escultor Jacques Lipchitz, Max Jacob, Jean Cocteau, Juan Gris y el marchante Léopold Zborowski, que se ocupó de él desde 1916. Pintó a la mayoría de ellos, y precisamente por eso con Modigliani sabemos tan a menudo con exactitud quién aparece en el cuadro; los retratos de ese círculo están hoy en nuestra página de cuadros de Modigliani.
El escultor que volvió a la pintura
Entre 1909 y 1913 se consideraba ante todo escultor. El Nasjonalmuseet indica que fue ayudante de Brâncuși durante cerca de un año; tallaba directamente la piedra, sin modelo de arcilla. La Tate señala que siete de esas esculturas se expusieron en el Salon d’Automne en octubre y noviembre de 1912 –la única presentación importante de su escultura en vida– y que se instalaron en una sala con cuadros cubistas, algo que Modigliani quizá previó al llamarlas «conjunto decorativo».
Poco después renunció a la talla. El Musée de Grenoble da como motivo la salud frágil y los apuros económicos, que lo devolvieron a la pintura y al retrato por encargo; el polvo de piedra era insoportable para unos pulmones ya minados por la tuberculosis. Volvió con ojos de escultor.
De dónde vienen esos rostros
Los rostros parecen máscaras, simétricos, reducidos a unos pocos planos, y los ojos son a menudo almendrados y sin pupilas. El Musée de Grenoble cita entre sus fuentes el arte africano y las esculturas arcaicas griegas, etruscas y egipcias; el Nasjonalmuseet habla de la escultura africana, cuyo estilo lineal y alargado dio a sus figuras un aire de modernidad refinada, y añade que en el color prefería la paleta contenida y antinaturalista del cubismo. El Dallas Museum of Art explica, a propósito de su cuadro, que admiraba las máscaras africanas junto con Matisse, Picasso, Braque y Derain.
El parecido no era el objetivo. El Nasjonalmuseet escribe sobre uno de sus cuadros que los rasgos individualizadores no eran costumbre del pintor y que la modelo es probablemente desconocida: el propio museo retira así el nombre que lleva su ficha de catálogo.
Una sola exposición
En vida tuvo una sola exposición individual, en diciembre de 1917 en la galería de Berthe Weill en París. Berthe Weill colgó un desnudo en el escaparate; la policía ordenó retirar los cuadros ese mismo día y la exposición cerró casi de inmediato.
Jeanne Hébuterne y los últimos años
En el verano de 1917 conoció a Jeanne Hébuterne, que también era estudiante de arte; así la describe la conservadora de la Yale University Art Gallery. El Norton Simon Museum indica en su texto que su hija nació en noviembre del año siguiente. Murió el 24 de enero de 1920 de meningitis tuberculosa. Jeanne Hébuterne, embarazada de su segundo hijo, murió dos días después que él.
Después de su muerte
El reconocimiento llegó después de la muerte. El Nasjonalmuseet escribe que tras su muerte la fama fue tanto mayor y que en la década de 1920 su vida trágica y su lenguaje plástico singular se consolidaron como parte de la historia del modernismo europeo. El Musée de Grenoble indica también el año en que ese camino se hizo oficial: en 1923 compró Mujer con cuello blanco, según su propio texto el primer cuadro de Modigliani adquirido nunca por un museo, tres años después de la muerte del pintor.
Hoy sus obras están, entre otros, en el Metropolitan Museum of Art y el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, en la National Gallery of Art de Washington, en el São Paulo Museum of Art, en el Musée national d’art moderne – Centre Pompidou y el Musée de l’Orangerie de París, en la Tate de Londres, en el Nasjonalmuseet de Oslo, en la Yale University Art Gallery, en el Musée de Grenoble y en el Detroit Institute of Arts. Estos retratos alargados siguen estando entre los motivos más buscados para las reproducciones pintadas a mano de cuadros de Modigliani.
Diez cosas que vale la pena saber
- Nació en Livorno el 12 de julio de 1884 y desde 1906 vivió y trabajó en Francia.
- Llegó a París con veintiún años y allí se quedó hasta su muerte.
- Al principio se ganaba el pan dibujando a los clientes de los cafés, con la esperanza de un encargo al óleo.
- Entre 1909 y 1913 se consideraba ante todo escultor, no pintor.
- Brâncuși le enseñó la talla directa en piedra; fue su ayudante durante cerca de un año.
- Siete de sus esculturas se expusieron en 1912 en el Salon d’Automne: la única presentación importante de su escultura en vida.
- Los rostros los moldearon el arte africano y las esculturas arcaicas griegas, etruscas y egipcias.
- A menudo dejaba los ojos sin pupilas: superficies almendradas de color que miran más allá del espectador.
- Tuvo una sola exposición individual, en diciembre de 1917 con Berthe Weill; por un desnudo en el escaparate, la policía ordenó retirarla ese mismo día.
- Un museo compró por primera vez un cuadro suyo en 1923: el Musée de Grenoble, tres años después de su muerte.
