Descripción
Cocos es una pequeña naturaleza muerta que Frida Kahlo pintó en 1951: dos cocos, una gruesa tajada de sandía y dos melones descansan sobre una mesa marrón ante un fondo verde oscuro, y el coco de la izquierda tiene tres puntos oscuros que recuerdan una cara llorosa. El original, óleo sobre masonita, mide apenas 25,4 cm de alto y 34,6 cm de ancho y se conserva en el Museo de Arte Moderno de Ciudad de México. Nuestro pintor lo pinta al óleo sobre lienzo en uno de tres tamaños horizontales, 53 x 38, 60 x 42 o 65 x 49 cm, o a medida, y cualquiera de ellos es mayor que el original. Antes de que salga el paquete, le enviamos una foto de la obra terminada.
| Título: | Cocos |
| Otros títulos: | Coconuts |
| Pintor: | Frida Kahlo (1907–1954) |
| Año de creación: | 1951 |
| Medidas del original: | 25,4 cm x 34,6 cm (alto x ancho) |
| Técnica original: | Óleo sobre masonita |
| Estilo: | Modernismo mexicano |
| Ubicación: | Museo de Arte Moderno, Ciudad de México |
| Nuestra reproducción: | Óleo pintado a mano sobre lienzo, 3 tamaños o a medida |
Cocos – Frida Kahlo
¿Qué muestra el cuadro Cocos?
La mitad superior de la composición la ocupan casi por completo dos cocos. El de la izquierda es más pequeño y más claro, cubierto de fibras parduscas de las que sobresalen pelos largos y finos. En su parte inferior tiene tres hendiduras oscuras, dispuestas como dos ojos y una boca, y bajo uno de esos «ojos» brilla una gotita blanca que parece una lágrima.
El coco de la derecha es más grande y más oscuro, recorrido entero por fibras marrones longitudinales que la artista trazó con pinceladas densas y menudas. Detrás de ambos se alza una ancha cuña de sandía de pulpa rojo anaranjada que llega casi hasta el borde superior.
Delante hay una gruesa tajada de sandía vuelta hacia el espectador. Su centro rojo está salpicado de manchas más oscuras y a la derecha tiene unas cuantas pepitas negras; la bordean una franja blanca y la cáscara verde oscura. Abajo a la izquierda hay un melón amarillento entero, y abajo a la derecha, un melón con una abertura recortada por la que se ve el interior claro con sus semillas.
¿Cómo nació esta naturaleza muerta tardía?
En 1950 Frida Kahlo pasó la mayor parte del año en el hospital ABC de Ciudad de México, donde volvieron a operarle la columna con un injerto óseo. La intervención le provocó una grave infección y exigió varias operaciones más. Tras el alta quedó en gran parte confinada en la Casa Azul de Coyoacán, por la que se movía en silla de ruedas y con muletas.
Cocos nació un año después, en esta última etapa. Entonces pintaba sobre todo naturalezas muertas con fruta y flores, algunas también con símbolos políticos, como banderas o palomas. En esta obra no hay signos así: solo fruta sobre la mesa y una pared oscura detrás.
En esos mismos años cambió también su mano. Las pinceladas, antes delicadas y cuidadosas, se volvieron más rápidas, y los colores, más atrevidos. En este cuadro se nota en las fibras desgreñadas de los cocos y en la superficie roja de la sandía, manchada e inquieta.
¿Por qué atrae la mirada este cuadro tan pequeño?
Cuando alguien menciona los cuadros de Frida Kahlo, suele pensar en sus autorretratos, que son lo más numeroso de su obra. Con esta naturaleza muerta ocurre otra cosa: el rostro que nos mira no es el suyo, sino que lo forman tres puntos oscuros en la cáscara de un coco.
Justamente ese juego entre objeto y rostro retiene la mirada más de lo que cabría esperar ante una fruta sobre la mesa. Primero vemos el coco, luego la cara y por último la lágrima, y el cuadro pasa de ser una simple naturaleza muerta a algo más personal.
El artículo sobre Frida Kahlo en la Wikipedia en inglés cuenta más sobre la vida de la artista y sobre las naturalezas muertas de sus últimos años; sobre el cuadro en sí no hay allí un artículo propio.
¿Dónde se conserva el original?
El original forma parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Ciudad de México.
El mismo museo compró en 1947 su cuadro Las dos Fridas, de 1939. Para la artista fue una compra importante, porque le costó vivir de la pintura hasta mediados o finales de los años cuarenta.
Cocos está pintado al óleo sobre masonita, un tablero rígido de fibras, y mide 25,4 cm de alto y 34,6 cm de ancho. El año, la técnica, las medidas y la colección los tomamos de la lista de sus obras en la Wikipedia en inglés; esa fuente no dice nada de cómo llegó el cuadro al museo.
Quien quiera tener estos cocos en casa puede elegir entre una impresión y un trabajo hecho a mano. Nuestra copia pintada a mano tiene verdaderas capas de pintura al óleo que se levantan ligeramente en las fibras y las pepitas; una reproducción impresa del cuadro no tiene esa profundidad.
¿Cocos u otra naturaleza muerta de Frida Kahlo?
Este cuadro de arte es pequeño, cálido y algo misterioso. Los tonos rojos y anaranjados de la fruta combinan bien con la madera, el ladrillo o los azulejos de cocina, y el fondo verde oscuro le da profundidad incluso sobre una pared clara.
A quien le gusten las sandías le conviene ver Viva la vida (Sandías), de 1954, una de sus últimas obras, con la fruta cortada en zigzag y una inscripción en una tajada. De 1952 es Naturaleza viva, que reúne fruta cortada, naranjas y una paloma blanca.
El coco aparece ya en un cuadro bastante anterior, La novia que se espanta de ver la vida abierta, de 1943, donde una pequeña muñeca vestida de novia se asoma por detrás de una sandía entre la papaya, la piña y los plátanos.
Toda la oferta de sus obras, de los autorretratos a las naturalezas muertas, la encontrará en la página Frida Kahlo.
¿Cómo pinta nuestro pintor los dos cocos?
Frida Kahlo pintó esta naturaleza muerta sobre masonita; nuestro pintor la traslada con pinturas al óleo a un lienzo que se puede montar en bastidor, enrollar o enmarcar. Como todos nuestros tamaños son mayores que el original, tiene que ampliar cada detalle de modo que no se vuelva tosco.
Primero traza en el lienzo los contornos de los dos cocos, de la tajada y de los melones, y extiende el fondo verde oscuro y la mesa de un marrón rojizo. Después construye las formas en capas finas: los cocos reciben varias capas de marrón, ocre y casi negro, y la pulpa de la sandía, manchas más claras y más oscuras, como las del original.
Las fibras de los cocos las traza con un pincel fino, una junto a otra, y los pelos largos del coco izquierdo los añade al final. Los tres «ojos» y la gotita blanca bajo ellos exigen pulso firme, porque de ellos depende que la cara cobre vida. Siguen las pepitas negras, el borde blanco de la tajada y la hendidura del melón de la derecha.
La superficie queda lisa y los colores, limpios y nítidos, como en el original. Así nace una reproducción pintada a mano con pinceladas visibles, y como cada pedido se pinta aparte, cada cuadro al óleo que sale de nuestras manos tiene algo propio.
¿Qué tamaño es el adecuado para su pared?
En pocas palabras: 53 x 38 cm para la cocina o un pasillo estrecho, 60 x 42 cm sobre una cómoda o una mesilla de noche, 65 x 49 cm para el comedor o como cuadro para el salón junto a una estantería o un sillón.
Hay tres tamaños horizontales (ancho x alto): 53 x 38, 60 x 42 y 65 x 49 cm. Todos son mayores que el original, que mide solo 34,6 x 25,4 cm. El más cercano es 53 x 38 cm, que es 18,4 cm más ancho y 12,6 cm más alto.
Un formato pequeño va donde uno está cerca de la pared: junto a la mesa del comedor, sobre la encimera de la cocina, en el recibidor o en un rincón de trabajo. Desde ahí se aprecian bien las fibras de los cocos y la lágrima bajo el «ojo», que desde el otro extremo de la habitación pasarían desapercibidas.
¿Puedo tenerlo en otro tamaño y con marco?
El original es algo más de un tercio más ancho que alto, así que también podemos pintarlo en un tamaño que no figura en la lista, por ejemplo más grande para la pared sobre el sofá. Si la proporción es distinta, en los bordes habrá simplemente un poco más o un poco menos de fondo verde y de mesa. Indíquenos el ancho y el alto que desea y le preparamos una oferta con el precio y el plazo de realización.
Los cocos podemos enviárselos enrollados, montados en bastidor o ya enmarcados. Como todos los cuadros sobre lienzo que enviamos, se montan y se enmarcan en nuestro taller de enmarcado en Eslovenia.
El marco para la naturaleza muerta con los cocos se elige en nuestra aplicación 3D, que sirve únicamente para elegir el marco; ver la obra en su propia pared es un servicio aparte.
¿Cuánto tarda la realización y cómo lo recibo?
Tras la confirmación del pedido, el pintor se pone a trabajar y los cocos quedan pintados en 15 a 45 días laborables. Antes del envío le mandamos una foto del cuadro terminado; si desea algo distinto, hacemos las correcciones.
Los paquetes a España y a la mayoría de los países de la UE no pasan por trámites aduaneros, y cada pedido está cubierto por nuestra política de devoluciones.
El coco con la lágrima es un regalo acertado para alguien a quien le gusten México, la fruta o las escenas insólitas. Si no sabe qué tamaño le convendría, regálele una tarjeta regalo para una obra de arte y deje la elección en sus manos.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el original de esta naturaleza muerta?
En el Museo de Arte Moderno de Ciudad de México.
¿Por qué parece que el coco llora?
El coco de la izquierda tiene tres puntos oscuros que recuerdan unos ojos y una boca, y bajo uno de los «ojos» hay una gotita blanca parecida a una lágrima.
¿Es una reproducción impresa?
No. Nuestro pintor lo pinta a pincel y con pinturas al óleo sobre lienzo.
¿Qué tamaño tiene el original?
Mide 25,4 cm de alto y 34,6 cm de ancho, es decir, es más pequeño que todos nuestros tamaños.
¿Puedo encargarlo más grande?
Sí, lo pintamos con el ancho y el alto que usted elija, y el precio y el plazo los conoce de antemano.
¿En cuánto tiempo llega?
Pintamos los cocos en 15 a 45 días laborables y después los enviamos, sin aduanas dentro de la UE.
¿Es adecuado para una cocina o como regalo?
Sí, el formato pequeño y la fruta de tonos cálidos encajan bien en una cocina, en un comedor o como regalo para un amante de México.
¿Qué significa esta obra?
La artista no explicó su significado; la pintó en 1951, cuando, tras una larga estancia en el hospital, pasaba la mayor parte del tiempo en casa pintando naturalezas muertas.
- Tema: dos cocos, el de la izquierda con una «cara» y una lágrima, una tajada de sandía y dos melones ante un fondo verde oscuro.
- Original: 1951, óleo sobre masonita, 25,4 x 34,6 cm, Museo de Arte Moderno, Ciudad de México.
- Nuestra versión: óleo sobre lienzo, pintado a mano por encargo, en 53 x 38, 60 x 42 o 65 x 49 cm o a medida.
- Conviene saber: todos nuestros tamaños son mayores que el original, así que las fibras de los cocos y las pepitas de la sandía se ven con claridad en el lienzo.









































