Descripción
Lirios es el cuadro que Vincent van Gogh empezó en mayo de 1889, en su primera semana en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole de Saint-Rémy-de-Provence: un macizo de lirios azules y violetas con hojas verdes en forma de espada, tierra cálida y, a la izquierda, una única flor blanca. El original mide 74,3 x 94,3 cm y desde 1990 está en el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles. Nosotros lo pintamos a mano al óleo sobre lienzo, en diecisiete tamaños de 50 x 40 a 190 x 145 cm o a la medida que usted necesite, y antes del envío recibe una foto del cuadro terminado para su aprobación.
| Título: | Lirios |
| Otros títulos: | Irises · Les Iris · Irissen |
| Pintor: | Vincent van Gogh (1853–1890) |
| Año de creación: | mayo de 1889, Saint-Rémy-de-Provence |
| Medidas del original: | 74,3 cm x 94,3 cm |
| Técnica original: | Óleo sobre lienzo |
| Estilo: | Postimpresionismo |
| Ubicación: | The J. Paul Getty Museum, Los Ángeles (n.º de inventario 90.PA.20) |
| Nuestra reproducción: | Óleo pintado a mano sobre lienzo, diecisiete tamaños o a medida |
Lirios – Vincent van Gogh
¿Qué muestra Lirios?
El lienzo está lleno de borde a borde de un macizo de lirios visto muy de cerca, casi desde el suelo. No hay horizonte ni cielo: las flores y sus hojas largas y puntiagudas cruzan el cuadro en diagonal, y el borde corta las plantas de los extremos, de modo que el macizo parece continuar más allá del cuadro. A la izquierda, en la tierra de un pardo rojizo, entre los azules y los violetas, se alza un único lirio blanco.
Las flores se retuercen, se doblan y se rizan, cada una con su propia forma, y Van Gogh trazó sus contornos con líneas oscuras y ondulantes. Las hojas son de un verde vivo, la tierra de un naranja y un pardo cálidos, y en el borde superior se extiende una franja de prado verde amarillento con algunas flores naranjas.
¿Por qué pintó Van Gogh Lirios ya en su primera semana en el asilo?
En mayo de 1889, tras una serie de crisis y de estancias en el hospital de Arlés, Van Gogh decidió ingresar por sí mismo en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole, un antiguo monasterio a las afueras de Saint-Rémy. Al principio no podía salir de sus muros, así que el jardín cercado, con lirios y lilas, era la única naturaleza a su alcance. Ya en la primera semana empezó allí Lirios, pintando directamente del natural, entre las flores.
Él mismo consideraba el lienzo un estudio, y no se conocen dibujos para él. El jardín dejó su huella incluso en la pintura: en la superficie quedó atrapada una de las pequeñas piñas que caen de los pinos del jardín. En el año que pasó en el asilo, el último antes de su muerte, pintó casi 130 cuadros, y Lirios está entre los primeros.
¿Qué significan el lirio blanco y la influencia de las estampas japonesas?
Van Gogh nunca explicó el lirio blanco, así que cualquier significado es una interpretación, no palabras suyas. A menudo se entiende como el propio pintor, un individuo apartado de los demás; otros ven en él simplemente un acento luminoso que hace aún más profundos los azules que lo rodean. Lo que el cuadro sí muestra con claridad es que en el macizo no hay dos flores iguales.
La influencia más evidente es la de Japón. Van Gogh coleccionaba xilografías japonesas, y el Museo Getty señala que el encuadre cortado, las grandes superficies de color vivo y las flores que desbordan los bordes probablemente nacieron bajo su influencia. Asociaba los lirios con Japón, donde el arte los aprecia mucho, y en su imaginación la Provenza y Japón se fundían en un mismo lugar soleado y colorido. Conocía también la teoría del color de su tiempo: el violeta junto al amarillo y al naranja refuerza a ambos, y es precisamente ese contraste el que recorre todo el lienzo.
¿Dónde cuelga el original de Lirios y por cuánto se vendió?
El original cuelga en el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, que lo registra con el número de inventario 90.PA.20 y lo tiene desde 1990. No está, por tanto, ni en el Museo Van Gogh de Ámsterdam ni en ninguno de los museos de París.
Su historia es singular. En septiembre de 1889 Theo lo envió al Salón de los Independientes de París y escribió a su hermano que el cuadro se veía de lejos y que era un bello estudio, lleno de aire y de vida. El crítico Octave Mirbeau, uno de los primeros defensores de Van Gogh, pagó por él 300 francos y lo describió más tarde en su novela En el cielo. En 1987 se vendió en una subasta de Sotheby’s en Nueva York por 53,9 millones de dólares estadounidenses, el precio más alto pagado hasta entonces por un cuadro. El empresario australiano Alan Bond no pudo pagar la suma, y en 1990 el lienzo pasó al Museo Getty.
Lirios o lirios en un jarrón: ¿cuál elegir?
Van Gogh pintó lirios varias veces, por eso los títulos se confunden con facilidad. En esta página están los Lirios de mayo de 1889: un macizo de flores vivas, visto de cerca en el jardín del asilo, con el original en el Museo Getty de Los Ángeles. El Museo Van Gogh de Ámsterdam conserva otra obra, un bodegón de lirios cortados en un jarrón, pintado más tarde en Saint-Rémy sobre fondo amarillo. Si quiere flores que todavía crecen en la tierra y un lienzo lleno de movimiento, elija este.
Para otro motivo floral con un toque japonés tenemos Almendro en flor, de 1890, con flores blancas en las ramas ante un cielo azul. Del año 1889 en Saint-Rémy pintamos también La noche estrellada, Cipreses y Piedad (según Delacroix).
¿Cómo se pintan a mano nuestros Lirios?
El pintor traza primero el macizo, la diagonal de las hojas y el lirio blanco; después aplica los verdes y la tierra cálida y, al final, los pétalos con sus contornos oscuros. Nuestra reproducción pintada a mano se hace al óleo sobre lienzo con la técnica del impasto: la pintura se aplica en capa gruesa, así que las pinceladas sobresalen del lienzo como en el original de Van Gogh, y cada flor conserva su giro y su curva.
Con este cuadro surge una pregunta: ¿de qué color deben ser las flores? Hoy el original se ve azul, pero un análisis del Museo Getty demostró que los pétalos eran al principio violetas, mezclados con un rojo que desde entonces se ha desvanecido. Pintamos los Lirios tal como el original se ve hoy en el museo, en tonos azules con sombras violetas.
Cada cuadro es una copia pintada a mano, hecha expresamente para su pedido, por eso no hay dos exactamente iguales. Una reproducción impresa del cuadro solo muestra una superficie plana; en el nuestro, las pinceladas y las capas de pintura son reales.
¿Qué tamaño para qué pared?
Respuesta breve: sobre un sofá o una cama de matrimonio, 120 x 90 o 130 x 103 cm; sobre una cómoda o en una habitación pequeña, 70 x 50 o 80 x 60 cm; para una pared grande y vacía, a partir de 163 x 130 cm. El formato horizontal encaja bien sobre un mueble largo y bajo, porque el macizo de flores necesita anchura.
Hay diecisiete tamaños disponibles: 50 x 40, 60 x 40, 60 x 43, 63 x 48, 70 x 50, 70 x 53, 80 x 60, 90 x 70, 95 x 76, 110 x 75, 120 x 90, 130 x 103, 150 x 110, 155 x 120, 163 x 130, 180 x 135 y 190 x 145 cm. El tamaño 95 x 76 cm es prácticamente igual al original, que mide 94,3 cm de ancho y 74,3 cm de alto, así que en la pared se ve como en el museo. Un cuadro al óleo más pequeño va bien en un pasillo o un despacho, y los tamaños mayores, en un salón amplio o en una escalera. Un cuadro para el salón debería ocupar unas dos terceras partes del ancho del mueble que tiene debajo: con un sofá de 180 cm de ancho, eso son 120 cm.
Coloque el centro del lienzo a unos 150 cm del suelo y, sobre un sofá o un cabecero, deje de 20 a 30 cm de espacio.
¿Y si necesito un tamaño a medida o un marco?
Si ninguno de los diecisiete tamaños encaja en su pared, pintamos el cuadro a medida. Le recomendamos mantener una proporción cercana a la del original; de lo contrario, el macizo se comprime o se estira. Envíenos el ancho y el alto que desea y le comunicamos el precio y el plazo de realización. Todos nuestros cuadros sobre lienzo van montados en un bastidor de madera y listos para colgar.
Para el marco, use nuestra aplicación 3D: muestra este motivo con cada uno de nuestros perfiles de marco; la aplicación sirve únicamente para elegir el marco. Si quiere ver cómo quedará el cuadro precisamente en su pared, eso es nuestro servicio aparte de simulación en su pared. Un marco dorado sencillo o uno de madera natural realza los tonos cálidos de la tierra.
¿Cómo es la entrega y qué garantía tiene?
Cada cuadro se pinta por encargo y se monta en nuestro taller de enmarcado en Eslovenia, así que cuente con 15 a 45 días según el tamaño elegido. El plazo de entrega figura junto a cada tamaño. Lo enviamos montado en bastidor y protegido para el transporte, enmarcado si eligió marco, a España y a la mayoría de los países de la UE, sin aduanas. Antes del envío recibe una foto del cuadro terminado para su aprobación; si algo no le convence, lo corregimos mientras el lienzo sigue en nuestro taller de enmarcado. Cada pedido está cubierto por nuestra política de devoluciones.
Encontrará más cuadros de Van Gogh en la galería de Vincent van Gogh, y más sobre el pintor en nuestro artículo sobre Vincent van Gogh. Si lo va a regalar, tiene disponible una tarjeta regalo: la persona que la recibe elige el tamaño y el motivo.
Preguntas frecuentes
¿Dónde están hoy los Lirios originales de Van Gogh?
En el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, que los adquirió en 1990 y los registra con el número 90.PA.20. No están en el Museo Van Gogh de Ámsterdam: los lirios de allí son otro cuadro, un bodegón de flores cortadas en un jarrón. Quien quiera ver los lirios del jardín de 1889 tiene que ir, por tanto, a California.
¿Cuándo y dónde pintó Van Gogh Lirios?
En mayo de 1889, en el jardín del asilo de Saint-Paul-de-Mausole de Saint-Rémy-de-Provence, al que había ido por voluntad propia. Según el Museo Getty, lo empezó ya en la primera semana, pintando directamente del natural entre las flores. Es uno de los primeros cuadros del año que pasó en el asilo, el último antes de su muerte.
¿Qué significa el lirio blanco del cuadro Lirios?
Van Gogh nunca lo explicó. La única flor blanca, a la izquierda, se interpreta a menudo como el propio pintor, un individuo apartado de los demás, y algunos ven en ella solo un acento luminoso entre los azules. Ambas cosas son interpretaciones; el cuadro mismo muestra que cada lirio del macizo tiene su propia forma.
¿Por qué los lirios del cuadro son azules y no violetas?
Porque el color se ha desvanecido. Los restauradores del Museo Getty comprobaron que los pétalos se pintaron en violeta, con una mezcla de azul y una laca roja que desde entonces ha perdido su color, de modo que ha quedado sobre todo el azul. Bajo la capa superior azul el violeta sigue presente, y algunas manchas parduscas de las flores fueron en su día de un rojo vivo.
¿Por cuánto se vendió Lirios en 1987?
En una subasta de Sotheby’s en Nueva York en 1987, por 53,9 millones de dólares estadounidenses, el precio más alto pagado entonces por un cuadro; el récord duró dos años y medio. El empresario australiano Alan Bond, que ganó la subasta, no pudo pagar el cuadro, así que en 1990 se revendió al Museo Getty.
¿Cómo influyeron las xilografías japonesas en Lirios?
Van Gogh coleccionaba xilografías japonesas y admiraba sus grandes superficies planas de color, sus diagonales marcadas y sus primeros planos vistos de cerca. Las tres cosas están en este cuadro: los bordes cortan el macizo, lo vemos muy de cerca y lo cruza la diagonal de las hojas. También asociaba los propios lirios con Japón, donde el arte los tenía en gran estima.
¿Pintó Van Gogh otros lirios?
Sí. En Saint-Rémy pintó también lirios cortados en un jarrón, un bodegón que hoy está en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. Los Lirios de esta página muestran, en cambio, flores que todavía crecen en el macizo del jardín, vistas desde el suelo y rodeadas de tierra, y su original está en Los Ángeles.
¿Por qué es tan famoso Lirios?
Su fama empezó pronto: Theo lo llamó un estudio lleno de aire y de vida, y Mirbeau escribió que Van Gogh había entendido la delicada naturaleza de las flores. En 1987 alcanzó el precio más alto jamás pagado por un cuadro, y eso llevó su nombre mucho más allá de los museos. La historia del cuadro se cuenta con más detalle en la Wikipedia en inglés.
¿Son sus Lirios una reproducción impresa?
No. Cada cuadro lo pinta a mano un pintor, al óleo sobre lienzo y con la pintura aplicada en capa gruesa y en relieve, como hacía Van Gogh.
¿Tienen sus Lirios pinceladas en relieve como el original?
Sí. Pintamos los Lirios con la técnica del impasto, así que las pinceladas sobresalen del lienzo como en el original de Van Gogh, en los pétalos retorcidos y en las largas pinceladas de las hojas. Si mira el cuadro de lado, el relieve atrapa la luz.
- Tema: un macizo de lirios azules y violetas con hojas verdes, visto de cerca, con un lirio blanco a la izquierda.
- Original: mayo de 1889, 74,3 x 94,3 cm, Museo J. Paul Getty, Los Ángeles.
- Nuestra versión: óleo pintado a mano sobre lienzo en diecisiete tamaños, de 50 x 40 a 190 x 145 cm, o a medida.









































