Descripción
La dama de los abanicos es un retrato que Édouard Manet pintó en 1873: una mujer morena con vestido negro está recostada en un sofá de un verde azulado pálido, apoya la cabeza en la mano y nos mira directamente a los ojos, mientras detrás de ella, en una pared de un dorado parduzco, cuelgan abanicos japoneses. El original, un óleo sobre lienzo de 113,5 x 166,5 cm, lo conserva el Museo de Orsay de París. Nuestro pintor lo pinta a mano para usted al óleo sobre lienzo, en ocho tamaños horizontales de 45 x 30 a 155 x 105 cm o en un tamaño a medida. Cuando la dama de negro está terminada, le enviamos su foto antes del envío.
| Título: | La dama de los abanicos |
| Otros títulos: | La Dame aux éventails (título francés) · Woman with Fans (título inglés) |
| Pintor: | Édouard Manet (1832–1883) |
| Año de creación: | 1873 |
| Medidas del original: | 113,5 cm x 166,5 cm (alto x ancho) |
| Técnica original: | Óleo sobre lienzo |
| Estilo: | Realismo e impresionismo |
| Ubicación: | Museo de Orsay, París, Francia |
| Nuestra reproducción: | Pintado a mano al óleo sobre lienzo, 8 tamaños o a medida |
La dama de los abanicos – Édouard Manet
¿Qué muestra el cuadro La dama de los abanicos?
Casi a lo ancho de todo el lienzo se tiende en un sofá una mujer joven de pelo oscuro, recogido en lo alto de la cabeza. Lleva un adorno negro en el pelo, largos pendientes en las orejas y dos anchas pulseras de oro en el antebrazo. Ha apoyado la cabeza en la mano, los labios son de un rojo vivo y la mirada se dirige directamente a quien la contempla, tranquila y con una leve sonrisa.
Viste una larga falda negra y una chaquetilla negra corta con ribete dorado, bajo la que asoma una camisa blanca. El codo descansa en un cojín azul, y a la izquierda, bajo la falda, asoman los pies con zapatillas de un marrón dorado. Sobre el sofá se extiende una tela clara, sembrada de pequeñas pinceladas de colores, que en la parte baja del lienzo se derrama casi hasta el borde.
Detrás de la mujer se alza una cortina de un dorado parduzco en la que hay prendidos unos diez abanicos japoneses, en su mayoría redondos y azulados, unos con el mango hacia arriba y otros de lado. Entre ellos está pintada un ave pálida de patas largas. A los pies de la mujer, medio escondido entre los pliegues, yace un perrito blanco, y en la esquina inferior derecha apenas se distingue la firma de Manet.
¿Quién es la mujer del sofá?
Para el cuadro posó una mujer real, Nina de Callias. Lleva un traje que las fuentes francesas describen como argelino y está tendida en un diván ante una tela en la que hay prendidos abanicos.
El lienzo no cuenta una historia de la mitología ni de la historia. Es el retrato de una conocida en un momento de descanso: la postura es relajada, la mano bajo la mejilla, familiar, y la mirada, abierta y directa.
Los abanicos, el traje y la pared dorada forman una puesta en escena que Manet construyó en torno a su modelo. Las fuentes no les atribuyen ningún significado oculto, así que tampoco nosotros lo interpretamos: en el lienzo funcionan como un fondo colorido ante el que el vestido negro destaca aún más.
¿Por qué este retrato atrae la mirada?
Cuando pintó La dama de los abanicos en 1873, Édouard Manet (1832–1883) tenía cuarenta y un años; fue uno de los primeros pintores del siglo XIX en retratar la vida moderna y se le considera una figura clave en el paso del realismo al impresionismo. Sus lienzos Almuerzo sobre la hierba, de 1863, y Olympia, de 1865, provocaron un gran escándalo y hoy se consideran el comienzo del arte moderno.
Una década después, La dama de los abanicos es serena e íntima. La gran superficie de negro, aplicada con pinceladas anchas, se sitúa junto al oro cálido de la pared y el azul frío de los cojines, de modo que el ojo encuentra enseguida el rostro pálido de ojos oscuros. La tela del sofá y el fondo están pintados con rapidez y de forma visible, algo característico del estilo sencillo y directo de Manet.
Sobre el cuadro solo existe un artículo breve, en la Wikipedia en francés, escrito en francés; en él se describen la modelo y el camino del cuadro hasta el museo.
¿Dónde está el original y cómo llegó al museo?
El original es un óleo sobre lienzo de 113,5 x 166,5 cm (alto x ancho), es decir, un lienzo apaisado y ancho. Lo conserva el Museo de Orsay de París con el número de inventario RF 2850.
El cuadro permaneció mucho tiempo en la familia. Primero lo tuvo el hermano del pintor, Eugène Manet, después su hija Julie Manet, y luego pasó a ser propiedad de Ernest Rouart, que en 1930, junto con su esposa, lo donó al Museo del Louvre.
Desde 1986 está asignado al Museo de Orsay, que también se encuentra en París.
¿La dama de los abanicos u otro cuadro de Manet?
La dama de los abanicos es un cuadro de arte para quienes aman los retratos con carácter: la mujer de negro no posa, sino que descansa y le observa a usted con calma.
Otra mujer que devuelve la mirada al espectador aparece en el cuadro La camarera, donde una camarera morena con jarras de cerveza está ante un escenario y sus luces. Una escena doméstica tranquila la ofrece el cuadro Niño pelando una pera, en el que un adolescente pela con un cuchillo una pera verde sobre un plato blanco. También hay un perro en el cuadro La pesca, junto a una pareja con trajes del siglo XVII a orillas de un ancho río con arcoíris. Muy distinto, serio y religioso, es el cuadro Jesús escarnecido por los soldados, en el que Cristo, atado y coronado de espinas, está sentado entre tres soldados.
Todos los cuadros de Édouard Manet que nuestros pintores realizan por encargo, de los retratos a los paisajes, los encontrará en la página Édouard Manet.
¿Cómo pintamos a mano La dama de los abanicos?
El original es un gran óleo sobre lienzo de 166,5 cm de ancho. Con nosotros nace una reproducción pintada a mano sobre un lienzo nuevo: el pintor la realiza al óleo sobre lienzo, en el tamaño que usted elija, y la construye capa a capa.
Primero traza la larga diagonal del cuerpo, de las zapatillas a la mano bajo la mejilla, y el borde del sofá; después extiende la pared de un dorado parduzco y los cojines verde azulados. El vestido negro lo construye en varias capas finas, para que en la oscuridad se conserven los pliegues de la falda y el ribete dorado de la chaquetilla.
Al final llegan el rostro de labios rojos, los pendientes y las pulseras, los abanicos redondos de la pared y el perrito blanco. Manet pintó el fondo y la tela del sofá con pinceladas rápidas y visibles; nuestro pintor las mantiene sueltas y trabaja con más precisión el rostro y las manos.
¿Qué tamaño para qué pared?
En resumen: 45 x 30 o 50 x 35 cm para una estantería o una pared estrecha, 63 x 45 y 75 x 50 cm sobre una cómoda o una mesilla de noche, 92 x 65 y 105 x 75 cm sobre el sofá o la cama, y 140 x 92 y 155 x 105 cm para una pared grande del salón.
Pintamos el cuadro en 8 tamaños horizontales (ancho x alto): 45 x 30, 50 x 35, 63 x 45, 75 x 50, 92 x 65, 105 x 75, 140 x 92 y 155 x 105 cm. El original mide 166,5 x 113,5 cm (ancho x alto), así que los ocho tamaños son más pequeños que él; el mayor, 155 x 105 cm, es algo más de 11 cm más estrecho que el original.
No ofrecemos un tamaño mayor porque la fotografía del original con la que pintamos no daría detalles lo bastante nítidos en un formato más grande. Como cuadro para el salón, donde más luce es en 140 x 92 o 155 x 105 cm sobre el sofá, donde los abanicos de la pared y los adornos dorados se ven bien ya desde la puerta.
¿Es posible otro tamaño u otro marco?
Sí, hasta un máximo de 155 x 105 cm. Si la pared pide otra proporción, mantenemos enteros a la mujer, el sofá y el perrito y ajustamos el borde de la pared con los abanicos, de modo que la reproducción de cuadro no pierda nada esencial. Envíenos el tamaño a medida que desea y le responderemos con el precio y el plazo de realización.
Enviamos la dama enrollada, montada en bastidor o enmarcada. Se monta y se enmarca en nuestro taller de enmarcado en Eslovenia, donde los cuadros sobre lienzo también se embalan con cuidado para que la dama le llegue segura. La moldura para la dama de los abanicos la encontrará en nuestra aplicación 3D, que sirve solo para elegir el marco; ver el cuadro en su propia pared es un servicio aparte.
Una moldura dorada fina repite las pulseras de oro y el fondo cálido, y una negra subraya el vestido oscuro y enmarca la figura tendida como una ventana.
¿Cuándo tendrá La dama de los abanicos en casa?
El pintor empieza a trabajar cuando usted confirma el pedido, y el cuadro está listo para el envío en 15 a 45 días laborables. Antes de embalarlo le enviamos una foto del cuadro terminado y, si lo desea, aún retocamos algo.
Enviamos a la mujer de los abanicos a España y a la mayoría de los países de la UE sin aduanas, y cada pedido está cubierto por nuestra política de devoluciones.
La dama de negro tendida es un bonito regalo para los amantes de París y de los retratos o para un dormitorio nuevo. Si no sabe qué pared la espera, regale una tarjeta regalo y deje que la persona obsequiada elija el tamaño.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está hoy el original?
Lo conserva el Museo de Orsay de París con el número de inventario RF 2850; se le asignó en 1986.
¿Quién posó para Manet en este cuadro?
Nina de Callias, vestida con un traje que las fuentes francesas describen como argelino.
¿Es una reproducción impresa o un cuadro de verdad?
No es impresa: La dama de los abanicos nace con nosotros como copia pintada a mano, con pincel y al óleo sobre lienzo.
¿Qué tamaño tiene el original?
Mide 113,5 x 166,5 cm (alto x ancho); todos nuestros tamaños son más pequeños, el mayor es de 155 x 105 cm.
¿Por qué no hay un tamaño mayor de 155 x 105 cm?
Porque la fotografía con la que pintamos no garantizaría detalles lo bastante nítidos en un formato más grande.
¿Cuánto espero la dama de los abanicos?
De 15 a 45 días laborables; antes de enviar a la dama de negro, usted la ve en una foto.
¿Sirve para un dormitorio o como regalo?
Sí, la figura serena y tendida y los colores cálidos quedan bien en un dormitorio y, como regalo, alegran a los amantes de los retratos.
¿Qué hay a los pies de la mujer?
Un perrito blanco, medio escondido entre los pliegues de la tela clara del sofá.
- Tema: Nina de Callias, de negro, tendida en un sofá ante una pared dorada con abanicos japoneses y un perrito blanco a sus pies.
- Original: óleo sobre lienzo, 1873, 113,5 x 166,5 cm, Museo de Orsay, París.
- Nuestra versión: pintado a mano al óleo sobre lienzo, 8 tamaños de 45 x 30 a 155 x 105 cm o a medida.
- Conviene saber: el cuadro permaneció en la familia de Manet hasta que Ernest Rouart y su esposa lo donaron al Louvre en 1930.









































