Descripción





El grito es una obra de Edvard Munch de 1893: una figura sobre un puente que domina el fiordo de Kristiania se aprieta la cabeza con ambas manos y escucha un grito que atraviesa la naturaleza. El original se conserva en el Nasjonalmuseet de Oslo con el número de inventario NG.M.00939 y no está pintado sobre lienzo, sino al temple y con tiza al óleo sobre cartón. Nosotros lo realizamos como reproducción pintada a mano al óleo; antes del envío recibe una foto del cuadro terminado para su aprobación, y puede elegir entre diez tamaños o una medida a su gusto.
| Título: | El grito |
| Otros títulos: | Skrik · Der Schrei · The Scream · L’urlo · A sikoly · Vrisak |
| Pintor: | Edvard Munch (1863–1944) |
| Año de creación: | 1893; la obra está firmada dos veces, una firma encima de la otra |
| Medidas del original: | 73,5 cm x 91 cm |
| Técnica original: | Temple y tiza al óleo sobre cartón |
| Estilo: | Expresionismo |
| Ubicación: | Nasjonalmuseet, Oslo (n.º de inventario NG.M.00939) |
| Nuestra reproducción: | óleo pintado a mano sobre lienzo, 10 tamaños de 40 x 50 cm a 180 x 225 cm, a medida si lo desea |
El grito – Edvard Munch
¿Qué aparece en el cuadro?
Sobre un puente que domina el fiordo hay una sola figura, vuelta hacia quien mira, con las manos junto a las mejillas y la boca abierta en un sonido largo. Quién es esa figura no consta en ninguna parte: el registro del museo no da ningún nombre, Munch no la presentó como autorretrato y no mencionó ningún modelo. Es, por tanto, una figura anónima y no una persona concreta. Al fondo, a lo largo de la misma barandilla, se alejan dos figuras oscuras y erguidas con sombrero, de espaldas a la escena; también ellas quedan sin nombre. La diferencia entre esas dos y la figura del primer plano carga toda la tensión: ellos siguen caminando, ella se ha detenido. La escena transcurre sobre Kristiania, la actual Oslo.
¿Qué está pintado en el original?
El tercio superior lo ocupa el cielo, compuesto por franjas horizontales de rojo, carmesí y amarillo anaranjado, entre las que se intercalan breves trazos de verde azulado. Debajo, el agua serpentea en curvas de azul oscuro casi negro que giran en forma de S hacia el horizonte; sobre la superficie se distinguen pequeñas siluetas oscuras de barcas y dos mástiles. La barandilla del puente corta la escena en diagonal desde la esquina inferior izquierda hacia la derecha y está pintada con líneas marrones, ocres y rojizas. El rostro de la figura es amarillo verdoso, los ojos y la boca son huecos oscuros, y el cuerpo es una silueta ondulante de azul negruzco que se repite en las curvas del agua detrás de ella. El soporte es insólito: Munch trabajó sobre cartón y en varios puntos, sobre todo en el borde derecho y en el cielo, no lo cubrió, de modo que su cálido color arena participa en la imagen. El temple y la tiza al óleo están aplicados en capa fina y los trazos son rápidos y visibles; precisamente por eso el original es tan sensible a la luz que el museo rara vez lo expone durante mucho tiempo.
¿Por qué es importante este cuadro?
Con esta obra el expresionismo obtuvo su imagen más reconocible. Munch no intentó pintar cómo se ve la escena, sino cómo se siente: el color del cielo no describe el tiempo que hace, sino un estado de los nervios, y la perspectiva del puente arrastra a quien mira hacia dentro de la escena sin dejarle ningún punto donde detenerse. Las generaciones siguientes en Alemania y Austria tomaron ese giro como punto de partida. Fuera de la historia del arte, el motivo se ha convertido en un lenguaje para la angustia que reconocemos sin explicación; pocos cuadros expresionistas se citan con tanta frecuencia.
¿Qué significa el cuadro?
El error más común al leer esta obra es pensar que la figura grita. No grita: escucha. En una anotación de su diario de 1892, Munch describió una tarde en la que paseaba con dos amigos por un camino sobre la ciudad, se detuvo cuando el cielo se tiñó de rojo sangre y anotó que sintió un grito infinito que atravesaba la naturaleza. El grito, por tanto, no sale de la boca de la figura, sino del entorno; las manos junto a la cabeza son una defensa contra el sonido, no su origen, y la boca abierta es una reacción. Una vez claro esto, la escena se lee de otro modo: las franjas del cielo son lo que se oye, y los amigos siguen adelante porque ellos no lo oyen. La anotación es del propio Munch y no una interpretación de los historiadores del arte, así que la citamos como lo que es: el testimonio del pintor sobre su propia escena.
¿Es esta la versión pintada o un pastel?
La nuestra es pintada y es la primera de las dos versiones pintadas. El motivo no existe en una sola, sino en cuatro versiones en color: dos pintadas y dos al pastel. La nuestra reproduce la versión de 1893 sobre cartón que conserva el Nasjonalmuseet con el número NG.M.00939. La otra versión pintada no es anterior a 1910 y está en el Munchmuseet de Oslo, realizada al temple y al óleo sobre cartón sin imprimar. De los pasteles, uno carece de firma y de fecha y también está datado en 1893; el otro está firmado y fechado en 1895 y es el único en manos privadas, vendido en subasta en 2012. Además, en 1895 Munch realizó el motivo como litografía, es decir, como estampa gráfica y no como cuadro. En el reverso de nuestro original hay también un boceto de la escena. Si busca la imagen del cielo rojo que conserva el museo de Oslo, está en la página correcta; toda la oferta se encuentra en la galería de Edvard Munch. Lo más cercano al motivo es Desesperación, de 1892, donde el mismo puente y el mismo cielo sostienen todavía una figura encorvada, y un año después de El grito nació Ansiedad, desde el mismo lugar; también están ligados al puente Muchachas en el puente y Atardecer en el paseo Karl Johan.
¿Cómo se pinta a mano nuestra versión?
Es un cuadro de arte hecho con pincel y pinturas al óleo, no con una impresora. Como el original no está sobre lienzo, nuestro pintor no imita el cartón, sino que traslada el orden de color de la escena (las franjas del cielo, las curvas oscuras del agua, el rostro amarillo verdoso) a un lienzo, donde el óleo adquiere una superficie más densa y duradera que la que puede tener el temple fino. Las fotos sobre esta descripción no son tomas del original del museo: son nuestros propios cuadros, fotografiados en nuestro taller de enmarcado, y eso es exactamente lo que usted recibe. En la tercera foto la obra terminada está en el caballete, entre cuadros enmarcados al fondo, justo antes de la última revisión. En la cuarta foto el cielo está fotografiado de cerca, de modo que se ven las pinceladas una a una y la trama del lienzo junto a la esquina del marco; ese relieve no lo puede dar una impresión, porque en una estampa plana no hay nada que proyecte sombra. La quinta foto es un primer plano de la cabeza y las manos, donde se aprecia que cada superficie está realmente aplicada a mano. La primera y la segunda foto muestran la misma obra completa, de frente y en ángulo. Como todo se hace a mano, cada copia pintada a mano es única y dos ejemplares nunca son del todo iguales.
¿Qué tamaño para qué pared?
Si no sabe cuál elegir: 74 x 91 cm. Esta medida coincide casi exactamente con el original, que mide 73,5 x 91 cm, así que es la única con la que ve la escena al tamaño en que fue pintada. El formato es vertical y el horizonte bajo, de modo que la obra admite, e incluso pide, colgarse algo más alta. Los tamaños 40 x 50 y 50 x 60 cm van bien en un pasillo, en una pared estrecha entre puertas o en un conjunto de obras; 60 x 70 y 90 x 110 cm quedan bien sobre una cómoda o un escritorio; 110 x 140 y 130 x 160 cm son el cuadro adecuado para un salón, sobre el sofá; 150 x 190, 160 x 200 y 180 x 225 cm son para escaleras, techos altos y paredes grandes, donde el cielo necesita aire. Como el cielo rojo es intenso, la escena funciona mejor en una pared tranquila y neutra, y allí donde quien mira puede retirarse un poco, porque a distancia las franjas del cielo se funden en un conjunto. Los diez tamaños se pintan por encargo; en esta página no hay ningún tamaño en existencias ya pintado.
Tamaño a medida, bastidor y marco
Si ninguno de los diez tamaños encaja en su pared, pintamos la obra a sus medidas y mantenemos la proporción del original, para que la figura y el puente nunca queden comprimidos; es nuestro cuadro personalizado. Cada ejemplar se entrega montado en un bastidor de madera y listo para colgar; si lo prefiere, puede pedirlo sin bastidor. En esta página el lienzo se ofrece sin marco; el marco se elige aparte, y para ello le ayuda nuestra aplicación 3D, que muestra este motivo con cada uno de nuestros perfiles de marco para que pueda comparar dorado, plateado, negro, blanco y madera natural. La aplicación sirve únicamente para elegir el marco. Si quiere ver cómo quedará la obra precisamente en su pared, eso es nuestro servicio aparte de simulación en su pared.
Entrega y garantía
Cada ejemplar se pinta por encargo y se monta en nuestro taller de enmarcado en Eslovenia, así que cuente con 15 a 45 días según el tamaño elegido. Lo enviamos montado y protegido para el transporte, a España y a la mayoría de los países de la UE, sin aduanas. Antes del envío recibe una foto del cuadro terminado para su aprobación, y cada pedido está cubierto por nuestra política de devoluciones. Todos nuestros cuadros sobre lienzo se hacen del mismo modo, también cuando se trata de obras de pintores famosos de otras épocas; sobre la trayectoria de Munch y sobre cómo nació esta escena escribimos en el blog sobre Edvard Munch.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el original?
En el Nasjonalmuseet de Oslo, con el número de inventario NG.M.00939; llegó al museo como donación de Olaf Schou en 1910.
¿Quién es la figura del puente?
Nadie con nombre. El registro no da ningún nombre y Munch no la presentó como retrato; es una figura anónima, y los acompañantes del fondo tampoco tienen nombre.
¿Skrik es la misma obra que El grito?
Sí. Skrik es el título noruego, Der Schrei el alemán, The Scream el inglés, L’urlo el italiano y A sikoly el húngaro: todos son títulos de la misma escena.
¿Es una reproducción impresa?
No. Su pedido se pinta a mano al óleo sobre lienzo; las pinceladas se ven y se pueden tocar. La litografía de 1895 es una estampa; nuestra versión no lo es.
¿Qué tamaño elijo?
El tamaño 74 x 91 cm corresponde al original prácticamente uno a uno; para paredes más pequeñas o más grandes, vea la guía de tamaños de arriba.
¿Puedo pedir un tamaño que no está en la lista?
Sí, pintamos a medida y mantenemos la proporción del original.
¿Cómo se entrega?
Montado en bastidor y protegido para el transporte, en 15 a 45 días, después de que usted apruebe la foto del cuadro terminado.
¿Qué dice el cuadro, en una frase?
Que la figura oyó un grito que atravesaba la naturaleza y por eso se tapó la cabeza: el sonido está en la escena, no en su boca.
¿Está el original a la venta y cuánto vale?
No. La versión de Oslo pertenece a una colección pública y no está a la venta. Solo se vendió el pastel de 1895 en manos privadas, subastado en 2012; un lienzo pintado a mano es la única manera de tener esta escena en casa.
¿A qué altura cuelgo el cuadro?
El centro a la altura de los ojos, unos 145–150 cm del suelo; sobre un sofá, 15–25 cm por encima del respaldo. Por el horizonte bajo, puede ir también algo más alto.
¿Es un buen regalo?
Sí, sobre todo en los tamaños 50 x 60 y 60 x 70 cm, que llegan montados y listos para colgar. Como la obra se pinta por encargo, cuente con 15 a 45 días; si prefiere que la persona elija, tiene disponible una tarjeta regalo.
- Tema: figura anónima sobre un puente que domina el fiordo de Kristiania, cielo rojo en franjas, dos acompañantes que se alejan – 1893
- Original: 73,5 x 91 cm, temple y tiza al óleo sobre cartón, Nasjonalmuseet, Oslo (NG.M.00939)
- Nuestra versión: óleo pintado a mano sobre lienzo, diez tamaños de 40 x 50 a 180 x 225 cm, montado en bastidor, sin marco
- Conviene saber: la figura no emite el grito, lo escucha: Munch anotó que el grito atravesaba la naturaleza









































