Descripción
Retrato con hortalizas (El hortelano) es un cuadro de Giuseppe Arcimboldo que puede mirarse en dos posiciones. Tal como cuelga aquí, es la cabeza de un hombre: un cuenco verde oscuro puesto boca abajo es su sombrero, una cebolla grande la mejilla, una raíz blanca y gruesa la nariz y dos setas anaranjadas los labios. Si se le da la vuelta, el mismo cuadro muestra un cuenco lleno de hortalizas sobre un estante de madera. Nosotros lo realizamos como reproducción pintada a mano al óleo sobre lienzo, en quince tamaños o a la medida que usted necesite, y antes del envío recibe una foto del cuadro terminado para su aprobación.
| Título: | Retrato con hortalizas (El hortelano) |
| Pintor: | Giuseppe Arcimboldo |
| Técnica original: | no confirmada – sin un registro de una institución sobre la técnica del original no afirmamos nada |
| Nuestra reproducción: | óleo pintado a mano sobre lienzo, quince tamaños de 24 x 35 a 110 x 160 cm, tamaño a medida si lo desea |
No hemos podido verificar en ninguna institución un registro publicado sobre este cuadro, así que no disponemos ni de medidas comprobadas ni de un número de inventario en el que apoyarnos. Por eso en esta página no encontrará año de creación, nombre de colección ni número de inventario. Indicamos lo que puede comprobarse en una institución o en el propio cuadro, y nada más.
Retrato con hortalizas (El hortelano) – Giuseppe Arcimboldo
¿Qué hay en el cuadro?
Tal como lo mostramos, es una cabeza de hombre vista de frente que llena casi todo el cuadro. Sobre la cabeza lleva un cuenco grande verde oscuro puesto boca abajo, con el borde bajo sobre la frente como el ala de un sombrero, y a lo largo del borde superior del cuadro corre una franja de madera marrón. Bajo el cuenco, el rostro está compuesto por entero de hortalizas, frutos secos y hojas, y la mitad inferior la cubre una barba espesa de raíces y hojas. Si le da la vuelta al cuadro, la cabeza desaparece: el cuenco está ahora derecho sobre un estante de madera y las hortalizas simplemente amontonadas dentro. El cuadro no nombra al retratado y tampoco nosotros le damos nombre; el título solo dice su oficio.
¿De qué está hecho el rostro?
La forma más grande del rostro es una cebolla grande de color pardo pálido, que todavía conserva las raicillas, y que es una de las mejillas. La nariz es una raíz blanca y gruesa, tendida en diagonal, con el extremo cortado hacia nosotros. Junto a su extremo superior, los ojos son dos frutos secos en su cáscara, uno abierto para que se vean dentro los granos claros. Una cebollita blanca con un mechón de raíces está en el extremo izquierdo como oreja, y una raíz rosada, más pálida, es la otra mejilla. Los labios son dos sombreros anaranjados de seta, uno sobre otro, con las laminillas visibles en el borde. Debajo, la barba es un abanico de raíces blancas con hojas verdes largas y muy dentadas, y junto a ella hay un erizo de castaña redondo y espinoso. A la izquierda rodean el rostro hojas de lechuga rizadas, y en el borde derecho cuelgan como pelo largas hojas pálidas. De lejos, las hortalizas sueltas desaparecen y solo queda el rostro de un hombre. Toda la cabeza está pintada con el cuidado de un bodegón: cada capa de cebolla y cada raicilla están ahí.
¿Por qué es especial este cuadro?
Porque funciona en los dos sentidos. Muchas cabezas de Arcimboldo están compuestas de objetos, pero este cuadro, cuando se le da la vuelta, es también un bodegón completo: un cuenco sobre un estante lleno de cebolla, raíces, frutos secos, setas y hojas. Las mismas pinceladas crean las dos imágenes, y para ninguna de ellas hubo que añadir ni quitar nada. La clave es el cuenco: como sombrero da forma al rostro, y como cuenco mantiene unido el bodegón. Cómo componía el pintor sus cabezas se cuenta con más detalle en nuestro artículo sobre Arcimboldo.
¿Qué significa el cuadro?
El título nombra un oficio, y el cuadro lo toma al pie de la letra: el hombre que vende hortalizas está hecho de lo que vende. Una lectura ve en ello una broma sobre el trabajo, en la que la persona se convierte en su mercancía. Otra lo lee como un juego de la mirada, en el que quien mira tiene que decidir qué ve, un hombre o un cuenco de hortalizas, y después dar la vuelta al cuadro para encontrar la otra respuesta. Como no hemos podido verificar el registro de una institución sobre esta obra, nos atenemos a lo que muestra el cuadro y no añadimos una historia que no cuenta.
El motivo entre las obras del pintor
Las cabezas hechas de cosechas son el motivo más conocido de Arcimboldo. Sus parientes más cercanos son las estaciones: El verano, una cabeza de frutas y hortalizas cuyo registro publica el Kunsthistorisches Museum de Viena, y El otoño, con uvas por pelo y un tonel por cuerpo. El retrato imperial Rodolfo II (emperador del Sacro Imperio) como Vertumno está compuesto también de frutas, hortalizas y flores, y lo conserva el castillo de Skokloster, en Suecia. Esos tres cuadros se leen en una sola posición; este funciona también del revés. Todos nuestros cuadros de Arcimboldo están reunidos en la página Giuseppe Arcimboldo.
¿Cómo se pinta a mano nuestra versión?
Cada copia la pintamos a mano, al óleo sobre lienzo, y ninguna está impresa. El hortelano es exigente porque tiene que funcionar en las dos posiciones: cada hortaliza debe pintarse con el mismo cuidado que en un bodegón y, al mismo tiempo, las formas deben quedar donde las necesita el rostro. Nuestro pintor plantea primero el fondo oscuro, el estante marrón y el cuenco verde oscuro con sus reflejos, después las formas grandes, la cebolla, las raíces y las setas, y solo entonces el trabajo menudo: la piel de la cebolla, las raicillas, las púas del erizo de castaña y las hojas dentadas de la barba. De cerca, las pinceladas siguen siendo visibles, y dos copias nunca son del todo iguales.
¿Qué tamaño para qué pared?
Para la mayoría de los salones, el adecuado es 60 x 90 cm. Los dos tamaños pequeños, 24 x 35 cm y 30 x 45 cm, van bien en una estantería, en la cocina o sobre un escritorio, donde el cuadro se mira de cerca y se le da la vuelta con facilidad. Los tamaños 40 x 60 cm y 50 x 70 cm son para una pared sobre una cómoda o una mesa de comedor, y 60 x 90 cm y 70 x 100 cm para la pared sobre el sofá. Con 80 x 120 cm, el cuadro necesita una pared libre con espacio para dar un paso atrás. Los ocho tamaños más grandes, de 98 x 152 cm a 110 x 160 cm, se diferencian entre sí en 12 cm de ancho y 15 cm de alto como máximo: entre ellos elija el que mejor encaje en el espacio de su pared. Cada tamaño es el mismo cuadro pintado a mano; solo cambia la escala. No indicamos las medidas del original, porque no hemos podido verificarlas.
Tamaño a medida, bastidor y marco
Si ninguno de los quince tamaños le encaja, pintamos el cuadro a la medida que desee; envíenos el ancho y el alto a través de la página cuadro personalizado y le preparamos un presupuesto. Entregamos el cuadro montado en un bastidor de madera y listo para colgar, o bien enrollado en un tubo. El marco se elige en esta página: el selector 3D de marcos ofrece 62 perfiles, y el cuadro también puede pedirse sin marco.
Entrega y garantía
Pintamos por encargo, así que la realización tarda unas semanas, según el tamaño y la carga de trabajo. Enviamos a España y a la mayoría de los países de la UE, dieciséis Estados miembros en total. Antes del envío recibe una foto del cuadro terminado; si algo no es como esperaba, lo corregimos antes de que salga, sin coste adicional.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el original?
No hemos podido verificar el registro de una institución sobre este cuadro, así que no indicamos ningún lugar. Solo indicamos lo que podemos comprobar.
¿A quién representa el cuadro?
A nadie con nombre: a un hortelano hecho de hortalizas, como dice el título. El cuadro no indica el nombre de ningún retratado.
¿De verdad se le puede dar la vuelta al cuadro?
Sí. Cuando le da la vuelta, el sombrero se convierte en un cuenco sobre un estante, y el rostro en hortalizas amontonadas dentro. Lo pintamos de modo que funcionen las dos lecturas.
¿Es una reproducción impresa?
No. Cada copia la pintamos a mano, al óleo sobre lienzo.
¿Qué tamaño elijo?
Si no se decide, elija 60 x 90 cm. Para una pared que se mira de cerca conviene un tamaño menor; para una pared grande y libre, 80 x 120 cm o más.
¿Puedo pedir un tamaño que no está en la lista?
Sí. Pintamos a cualquier medida; envíe el ancho y el alto a través de la página de pedidos a medida.
¿Cómo se entrega?
Montado en bastidor y listo para colgar, o bien enrollado en un tubo.
¿Qué dice el cuadro, en una frase?
Que el hortelano está hecho de lo que vende, y que las mismas hortalizas son en una posición un rostro y en la otra un cuenco de cosecha.
¿Está el original a la venta y cuánto vale?
No lo sabemos: no hemos podido verificar un registro de quién conserva el original, así que no indicamos su valor.
¿A qué altura cuelgo el cuadro?
El centro del cuadro, a unos 145 cm del suelo, que es la altura de los ojos de un adulto; si cuelga sobre un mueble, el borde inferior debe quedar de 20 a 30 cm por encima.
¿Es un buen regalo?
Sí, y si no sabe qué tamaño elegir, puede regalar una tarjeta regalo y dejar la elección a quien la reciba.
- Tema: cabeza de hombre hecha de hortalizas, con un cuenco por sombrero, una cebolla por mejilla, una raíz blanca por nariz y dos setas por labios.
- Original: no hemos podido verificar el registro de una institución sobre el original, así que no indicamos año, medidas ni lugar.
- Nuestra versión: copia pintada a mano al óleo sobre lienzo, quince tamaños o a su medida, con foto para su aprobación antes del envío. El marco se elige en esta página, o el cuadro se pide sin él.
- Conviene saber: del revés, el cuadro se convierte en un bodegón con un cuenco de hortalizas sobre un estante de madera.









































