Descripción
Jóvenes espartanos ejercitándose es una obra temprana de Degas de hacia 1860: a la izquierda hay cuatro muchachas, a la derecha cinco muchachos desnudos y, entre ambos grupos, se abre la llanura con Esparta y el monte Taigeto. Como cuadro de arte, es una escena histórica, no el ensayo en la sala de ballet por el que hoy se conoce al pintor. El original mide 109,5 x 155 cm y lo conserva la National Gallery de Londres con el número de inventario NG3860. Nosotros lo pintamos a mano al óleo sobre lienzo, en tamaños de 80 x 60 a 180 x 130 cm o a la medida que usted necesite, y antes del envío recibe una foto del cuadro terminado para su aprobación.
| Título: | Jóvenes espartanos ejercitándose |
| Otros títulos: | Petites filles spartiates provoquant des garçons · Young Spartans Exercising · Muchachas espartanas desafiando a los muchachos |
| Pintor: | Edgar Degas (1834–1917) |
| Año de creación: | hacia 1860, con modificaciones posteriores hacia 1879–80 |
| Medidas del original: | 109,5 cm x 155 cm |
| Técnica original: | Óleo sobre lienzo |
| Estilo: | Pintura de historia |
| Ubicación: | The National Gallery, Londres (n.º de inventario NG3860) |
| Nuestra reproducción: | cuadro pintado a mano al óleo sobre lienzo, 8 tamaños de 80 x 60 cm a 180 x 130 cm, a medida si lo desea |
Jóvenes espartanos ejercitándose – Edgar Degas
¿Quién aparece en el cuadro?
La escena procede de la vida de Licurgo escrita por Plutarco. El autor de época romana cuenta que en Esparta se imponía a las muchachas el ejercicio físico (carrera, lucha, lanzamiento de disco y de jabalina) y se les permitía desafiar a los muchachos. En el lado izquierdo del lienzo están cuatro muchachas y en el derecho cinco muchachos desnudos; en el plano medio, las madres de los jóvenes se reúnen en torno al anciano Licurgo, que dio sus leyes a Esparta. Detrás de ellos está la ciudad de Esparta, sobre la que se alza a la izquierda el monte Taigeto, desde el que en Esparta se arrojaba a los recién nacidos no deseados. Todos estos datos proceden de la ficha de la National Gallery de Londres sobre la obra NG3860; no hay nombres de las figuras concretas, porque no los da ni Plutarco ni la ficha del museo.
¿Qué se ve en el lienzo?
La composición es ancha y baja, como un friso. El grupo de la izquierda lo forman cuatro muchachas con telas claras sujetas bajo el pecho y en torno a las caderas: la primera lleva un cinturón rojo, la segunda uno azul oscuro y la tercera uno turquesa claro, y precisamente ese turquesa es el color más saturado de todo el lienzo. La muchacha de delante extiende el brazo hacia la derecha; el gesto puede ser un desafío o una invitación, y la pincelada sola no lo aclara. A la derecha están los cinco muchachos, sin ropa, en cinco posturas distintas: uno levanta los brazos muy por encima de la cabeza y cierra con ellos un arco, otro está de espaldas, un tercero está a cuatro patas en la hierba. El centro del cuadro queda vacío: solo hierba, que del verde pasa al pardo hacia el horizonte. El cielo es de un rosa pálido y sin nubes, y el monte de la izquierda está pintado en el mismo rosa que el cielo, de modo que parece más un decorado que una roca. La superficie es seca e inacabada; en algunos puntos se ve a través del color la trama del lienzo, porque la obra nunca se barnizó.
¿Por qué es importante precisamente esta escena?
Porque con ella Degas quería convertirse en pintor de historia. En abril de 1859 volvió a París tras tres años en Italia, donde había estudiado y copiado a los maestros antiguos, y en la primera mitad de los años sesenta pintó cinco grandes composiciones históricas; esta es una de ellas. La pintura de historia se consideraba entonces el género más alto, y el camino hacia el prestigio pasaba por el Salón de París. Precisamente allí esta obra no llegó nunca. Se quedó en el taller y Degas la conservó toda su vida; hacia 1879–80 volvió a trabajarla y, según el testimonio de su amigo Daniel Halévy, en sus últimos años la colocaba en el caballete y a menudo se detenía ante ella. Para un pintor famoso como dibujante de bailarinas, esta obra era la prueba de que también sabía hacer otra cosa.
¿Qué significa la escena?
La ficha del museo deja la pregunta abierta: quizá no se trate de una competición, sino de un cortejo, porque los peinados y las posturas de las muchachas coinciden con las descripciones de Plutarco de esos ritos. El brazo extendido de la muchacha de delante puede ser tanto un reclamo como un ataque. Lo segundo que señala la ficha es la reelaboración de Degas: más tarde sustituyó los rasgos clásicos de los jóvenes por rostros más modernos, de modo que el tema antiguo lleva cabezas como las que él veía en París. Precisamente esa grieta entre lo antiguo y lo nuevo es la razón de que la obra no sea una Antigüedad congelada. El impresionismo rozó esta obra solo más tarde: en 1880 Degas la expuso en la quinta exposición impresionista de París. Aun así, por su estilo no es un cuadro impresionista: no hay luz del sol ni un instante captado al aire libre, sino una meditada composición histórica que tardó dos décadas en hacerse.
El motivo entre las obras de Degas
Degas no terminó la primera versión de esta composición. La abandonó y empezó de nuevo; la versión abandonada, pintada en tonos grises, está hoy en Chicago, donde el Art Institute la registra como Muchachas espartanas desafiando a los muchachos (n.º de inventario 1961.334). Allí el paisaje está más trabajado y en el plano medio hay un edificio clásico que en la versión de Londres ya no aparece: la llanura está vacía y, con ello, la escena se acerca a quien mira. En nuestro catálogo, lo más cercano a esta faceta temprana y narrativa de Degas es David y Goliat, otro tema bíblico o antiguo de los mismos años; La bebedora de absenta, donde el pintor ya se ha vuelto hacia el París moderno, y Escena de playa, donde también distribuye las figuras en un formato ancho y bajo.
¿Cómo se pinta a mano nuestra versión?
Se pinta con pincel y pinturas al óleo, no con una impresora. El pintor trabaja a partir de una imagen de alta resolución y conserva lo más difícil del original: la superficie seca e inacabada, en la que las pinceladas no se funden en una superficie lisa, y la relación entre el cielo rosa pálido y la llanura verde. Como es una gran composición con nueve figuras en primer plano, la disposición de los grupos se mide antes de empezar con el color. Cada reproducción de cuadro se hace de nuevo y dos ejemplares nunca son del todo iguales, porque la mano no repite dos veces la misma pincelada; cada copia pintada a mano es por eso única. De esta familia no tenemos fotos de nuestros lienzos terminados, porque la obra no se ha pintado desde que empezamos a fotografiar cada pieza, así que aquí no mostramos ni describimos ninguna foto. Nuestros cuadros sobre lienzo van siempre montados en un bastidor de madera, y la foto de su lienzo la recibe antes del envío.
¿Qué tamaño para qué pared?
Si no sabe cuál elegir: 120 x 90 cm. El formato es horizontal y relativamente bajo, así que la obra necesita anchura; en una pared estrecha, el friso de los dos grupos se comprime y pierde precisamente el centro vacío que mantiene unida la escena. Los tamaños 80 x 60 y 90 x 65 cm son para una pared pequeña, un pasillo o un conjunto de obras pequeñas; 100 x 70 y 110 x 80 cm van sobre una cómoda o un escritorio; 120 x 90 y 140 x 100 cm son los tamaños para encima del sofá, donde un cuadro para el salón por fin se despliega y donde esta obra suele acabar. El tamaño 155 x 109,5 cm es especial, porque es exactamente el tamaño del original de Londres, solo que escrito al revés; 180 x 130 cm es el mayor y va en una estancia de techo alto. Como los cuadros de pared parecen más pequeños en pantalla, marque mejor el tamaño elegido en la pared con una plantilla de papel: con un formato tan ancho, donde más nos equivocamos es precisamente en la anchura. Ningún tamaño está en stock como pieza acabada: los cuadros grandes de este tipo solo se hacen por encargo y cada ejemplar es único.
Tamaño a medida, bastidor y marco
Si ninguno de los ocho tamaños le encaja, pintamos la obra a sus medidas y conservamos la proporción de la escena, para que los grupos de la izquierda y de la derecha no pierdan el centro vacío entre ellos; es nuestro cuadro personalizado. Cada ejemplar se entrega montado en un bastidor de madera y listo para colgar. Para el marco, use nuestra aplicación 3D: con este motivo muestra todos los perfiles que tenemos, para que pueda comparar entre sí dorado, plateado, negro, blanco y madera natural; la aplicación sirve únicamente para elegir el marco. Si quiere ver cómo quedará la obra precisamente en su pared, para eso tenemos un servicio aparte de simulación en su pared.
Entrega y garantía
Cada ejemplar se pinta por encargo y se monta en nuestro taller de enmarcado en Eslovenia, así que cuente con 15 a 45 días según el tamaño elegido; en los dos tamaños más grandes el plazo suele estar en el límite superior. Lo enviamos montado y protegido para el transporte, enmarcado si eligió marco, a España y a la mayoría de los países de la UE, sin aduanas. Antes del envío recibe una foto del cuadro terminado para su aprobación, y cada pedido está cubierto por nuestra política de devoluciones. Encontrará toda la oferta en la galería de Edgar Degas, y la trayectoria del pintor se cuenta en nuestro artículo sobre Edgar Degas.
Preguntas frecuentes
¿Qué sucede en el cuadro?
Cuatro muchachas espartanas desafían a cinco muchachos a ejercitarse. La escena recoge un pasaje de la vida de Licurgo escrita por Plutarco.
¿Quién es el anciano del plano medio?
Licurgo, el legislador de Esparta. A su alrededor están las madres de los jóvenes del primer plano.
¿Qué monte se ve al fondo?
El Taigeto, que se alza sobre Esparta. La ficha del museo indica que desde él se arrojaba a los recién nacidos no deseados.
¿Por qué están desnudas las figuras?
Porque el tema lo exige: el ejercicio espartano se hacía sin ropa. Degas vio también en este tema la ocasión de mostrar su dominio del dibujo del cuerpo.
¿Se expuso alguna vez la obra en el Salón?
No. Se pintó pensando en el Salón, pero nunca llegó allí; se expuso en 1880 en la quinta exposición impresionista.
¿Por qué parece inacabada la superficie?
Porque lo está. Degas siguió trabajando la obra hacia 1879–80 y nunca la barnizó.
¿Dónde está el original?
En la National Gallery de Londres, con el número de inventario NG3860. La primera versión, abandonada, está en el Art Institute of Chicago.
¿Es una reproducción impresa?
No. Es una obra pintada a mano con pinturas al óleo sobre lienzo; las pinceladas se ven y se pueden tocar.
¿Qué tamaño elijo?
Sobre el sofá, normalmente 120 x 90 cm; para una pared más pequeña, 100 x 70 cm. La guía de tamaños está más arriba.
¿Puedo pedir un tamaño que no está en la lista?
Sí, pintamos a medida y conservamos la proporción de la escena.
¿Es un buen regalo?
Sí, sobre todo para un lector de los clásicos o un aficionado a la pintura de historia. Como cada ejemplar se pinta por encargo, tenga en cuenta el plazo de ejecución; si prefiere que la persona elija, tiene disponible nuestra tarjeta regalo.
- Tema: cuatro muchachas espartanas desafían a cinco muchachos desnudos; al fondo, las madres, Licurgo y el monte Taigeto
- Original: Edgar Degas, hacia 1860, óleo sobre lienzo, 109,5 x 155 cm, National Gallery de Londres (NG3860)
- Nuestra versión: pintado a mano al óleo, ocho tamaños de 80 x 60 a 180 x 130 cm, montado y enmarcado si lo desea
- Conviene saber: en el lienzo, las cuatro muchachas tienen diez piernas en lugar de las ocho esperadas: Degas repartió el movimiento como más tarde lo repartiría el cine









































