Descripción
San Sebastián es un cuadro alto y estrecho que Sandro Botticelli terminó antes de enero de 1474 para la iglesia florentina de Santa Maria Maggiore: el joven santo, casi desnudo, con solo un paño blanco en la cintura, está atado a un tronco seco con las manos a la espalda y seis flechas en el cuerpo, y baja la mirada con calma, mientras muy por debajo se abre un paisaje con una ciudad, un río y diminutos jinetes. El original, un temple sobre tabla de álamo de 195 x 75 cm, pertenece a la Gemäldegalerie de Berlín. Nuestro pintor lo pinta a mano para usted al óleo sobre lienzo, en 5 formatos verticales de 30 x 80 a 67 x 181 cm o a medida. Antes de que salga hacia su casa, le enviamos una foto del cuadro terminado.
| Título: | San Sebastián |
| Otros títulos: | San Sebastiano (título italiano) · Saint Sebastian (título inglés) |
| Pintor: | Sandro Botticelli (h. 1445 – 1510) |
| Año de creación: | 1474 |
| Medidas del original: | 195 cm x 75 cm (alto x ancho) |
| Técnica original: | Temple sobre tabla de álamo |
| Estilo: | Primer Renacimiento |
| Ubicación: | Gemäldegalerie, Berlín, Alemania, n.º de inventario 1128 |
| Nuestra reproducción: | Pintado a mano al óleo sobre lienzo, 5 tamaños o a medida |
San Sebastián – Sandro Botticelli
¿Qué representa San Sebastián?
Una sola figura ocupa casi toda la altura de la tabla. Un joven de rizos oscuros está de pie ante un tronco que termina justo encima de su cabeza. Inclina un poco la cabeza y dirige la mirada hacia abajo, más allá de nosotros; alrededor del cabello apenas se adivina un fino halo dorado.
Tiene las manos atadas a la espalda. El peso descansa sobre una pierna y la otra queda suelta, como en las estatuas antiguas. Los pies descalzos se apoyan en dos muñones de ramas cortadas que sobresalen del tronco hacia el espectador. Alrededor de las caderas se ciñe un paño de pureza blanco con el borde finamente decorado.
Seis flechas lo han alcanzado: dos en el costado derecho, dos en el izquierdo, una en la cara interna del muslo izquierdo y otra en lo alto del muslo derecho. Junto a las heridas solo se ven pequeñas gotas de sangre, y el rostro no muestra dolor.
El horizonte está muy bajo, de modo que el santo se alza por encima de todo el paisaje. A la izquierda se levanta una ciudad amurallada con torres, ante la que cabalgan pequeñas figuras con lanzas; a la derecha un río serpentea entre orillas rocosas. Sobre todo ello se extiende un cielo azul pálido, cerrado arriba por un arco de medio punto.
¿Qué historia cuenta el cuadro?
Sebastián es un santo romano que, según la tradición, murió durante la persecución de Diocleciano a comienzos del siglo IV. Los artistas suelen mostrarlo atado a un poste, a una columna o a un árbol, con el cuerpo atravesado por flechas.
Botticelli no pinta el suplicio, sino el momento posterior. La tortura ha pasado, los verdugos se alejan al fondo y alguno de ellos ya está cazando garzas. Los torturadores que abandonan el lugar son un tema muy raro, que casi nunca se representa.
La actitud del santo es casi de distanciamiento: soporta las flechas en silencio, sin gritos ni resistencia. Autores italianos suelen relacionar la obra con el pensamiento neoplatónico del círculo de los Médici, animado por Marsilio Ficino y Agnolo Poliziano, según el cual la razón permite al hombre elevarse hacia lo divino. En esa lectura, la luz en los contornos del cuerpo acerca al santo al cielo, y su mirada transmite una melancolía serena. Es una interpretación, no un mensaje escrito por Botticelli.
¿Por qué es tan famoso este cuadro?
El historiador del arte británico Kenneth Clark veía en él algo raro en la Florencia del siglo XV: el reposo armonioso de la escultura clásica. Pollaiuolo y Botticelli, escribió, pintaban el desnudo en pleno esfuerzo o éxtasis; solo en esta tabla lograron un desnudo convincente en reposo.
Por sus proporciones armónicas y su contrapposto equilibrado, el San Sebastián suele considerarse el primer desnudo masculino del arte florentino desde el David de Donatello. Cierta inseguridad en el escorzo de los pies confirma que pertenece a la primera etapa del pintor.
En 1907 Rainer Maria Rilke publicó en Neue Gedichte su poema Sankt Sebastian, que según su traductor J. B. Leishman y Jane Davidson Reid se corresponde de cerca con este cuadro en descripción y atmósfera. El artículo de Wikipedia sobre el cuadro, escrito en inglés, recoge esas fuentes.
Poco después Piero del Pollaiuolo pintó su Martirio de san Sebastián, hoy en la National Gallery de Londres, con arqueros y ballesteros alrededor del santo. De los mismos años es el Retrato de hombre con la medalla de Cosme el Viejo, en el que un joven mira con la misma seriedad ante un paisaje con río.
¿Dónde está hoy el original?
El original se expone en la Gemäldegalerie de Berlín, con el número de inventario 1128.
La tabla se pintó antes de enero de 1474, cuando fue donada a la iglesia de Santa Maria Maggiore de Florencia. Giorgio Vasari, en su biografía de Botticelli, recuerda que colgaba de uno de los pilares de la iglesia. La fecha figuraba en el marco original, hoy perdido; el historiador del arte Alessandro Cecchi supone que la obra estaba lista para el 20 de enero, fiesta del santo.
Ese lugar en un pilar explica el formato, inusualmente largo y estrecho. Fijar pinturas en los pilares interiores de las iglesias era costumbre desde la Edad Media, pero con el tiempo la mayoría se retiró.
Botticelli nació hacia 1445 como Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi en el barrio florentino de Borgo Ognissanti, hijo de un curtidor. Precisamente en 1474 pasó una temporada en Pisa. Murió el 17 de mayo de 1510 y está enterrado en la cercana iglesia de Ognissanti.
¿San Sebastián u otro cuadro de Botticelli?
San Sebastián es un cuadro sobre lienzo para quien prefiere una sola figura serena a una multitud. Su formato alto y estrecho encaja donde un cuadro ancho no cabe: entre dos ventanas, junto a una puerta o en la pared de una escalera.
Cuatro años anterior es La Fortaleza, según Wikipedia su primera obra documentada: una joven con armadura se sienta en un trono de mármol bajo un arco parecido. En 1481 y 1482 pintó en la Capilla Sixtina el fresco que ofrecemos como Las tentaciones de Cristo, con Cristo y el diablo disfrazado de ermitaño. De sus últimos años procede El llanto sobre Cristo muerto de Múnich, con Cristo muerto en el regazo de la Virgen desmayada.
Encontrará el resto de cuadros de Botticelli de nuestra oferta, siempre pintados por encargo, en la página Sandro Botticelli.
¿Cómo pintamos a mano San Sebastián?
El original de Botticelli no es una pintura al óleo: es un temple sobre tabla de álamo de 195 cm de alto y 75 cm de ancho, rematada en arco. La nuestra, en cambio, es una reproducción pintada a mano al óleo sobre lienzo, capa sobre capa, que puede enviarse enrollada, tensada en bastidor o con marco. Pintamos el rectángulo que muestra la foto del original, con las esquinas sobre el arco tal como aparecen en ella.
El pintor dibuja primero el tronco y el contorno del cuerpo y fija el horizonte bajo. Después extiende el cielo y el paisaje con la ciudad, el río y las rocas, y solo entonces construye el cuerpo: la piel cálida en capas finas y transparentes, las sombras entre los músculos y la luz suave de los contornos.
Al final llega el trabajo menudo: los pliegues y el borde decorado del paño, los rizos, el fino halo de oro, las flechas con sus plumas, las gotas de sangre y los pequeños jinetes a lo lejos.
¿Qué tamaño para qué pared?
En resumen: San Sebastián pide una pared estrecha y alta, así que elija el tamaño según la altura de la habitación.
Lo pintamos en 5 formatos verticales (ancho x alto): 30 x 80, 40 x 100, 50 x 130, 60 x 150 y 67 x 181 cm. El original mide 75 x 195 cm (ancho x alto), de modo que cada uno de nuestros tamaños es menor; el mayor, de 67 x 181 cm, alcanza aproximadamente el 90 % de la tabla de Berlín.
Los tamaños de 30 x 80 y 40 x 100 cm quedan bien junto a una puerta, en el recibidor o al lado de la cama. Los de 50 x 130 y 60 x 150 cm llenan la pared entre dos ventanas, un pasillo o una escalera. Como cuadro para el salón con techos altos luce de verdad en 67 x 181 cm, donde se distinguen incluso los pequeños jinetes.
¿Puedo pedir otro tamaño y qué marco elegir?
Sí. Para un formato más ancho o más esbelto, el santo queda siempre entero, del halo a los pies; solo ajustamos el cielo y el paisaje de los lados, de modo que esta reproducción de cuadro conserva la escena completa. Indíquenos el tamaño a medida que desea y recibirá el precio y el plazo para su San Sebastián.
Sale enrollado en un tubo, montado en bastidor o ya enmarcado; nuestro taller de enmarcado en Eslovenia se ocupa del bastidor y del marco, y embala con cuidado incluso el formato más grande. La moldura se escoge en nuestra aplicación 3D para elegir el marco, mientras que ver el cuadro simulado en su propia pared es un servicio distinto. Al formato alto le sienta un marco fino de madera oscura o una moldura dorada estrecha.
¿Cuándo llegará su San Sebastián?
San Sebastián está listo para el envío entre 15 y 45 días laborables después de confirmar el pedido. Cuando el cuadro está terminado, le enviamos una foto y tenemos en cuenta sus observaciones antes del embalaje.
Viaja sin aduanas a España y a la mayoría de los países de la UE, y nuestra política de devoluciones protege cada pedido.
Para alguien que se llame Sebastián es un bonito regalo de santo, el 20 de enero. Y si el tamaño le genera dudas, una tarjeta regalo deja la decisión en manos de quien la recibe.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se puede ver el original?
En la Gemäldegalerie de Berlín, con el número de inventario 1128.
¿Cuántas flechas atraviesan al santo?
Seis: dos a la derecha, dos a la izquierda y una en cada muslo.
¿Es una reproducción impresa?
No. Es una copia pintada a mano al óleo sobre lienzo; cada flecha y cada rizo los pinta nuestro pintor con pincel.
¿Qué tamaño tiene el original?
195 x 75 cm (alto x ancho); incluso nuestro tamaño mayor, de 67 x 181 cm, es algo más pequeño.
¿Lo pintan también en una medida que no figura en la lista?
Sí. Indíquenos el ancho y el alto y calcularemos el precio y el plazo.
¿Cuánto tarda en salir y cómo se envía?
Entre 15 y 45 días laborables; sale enrollado, en bastidor o enmarcado.
¿Queda bien en un dormitorio o en un recibidor?
Sí. Su formato estrecho cabe junto a una puerta o un armario, y los tonos claros del cielo y de la piel resultan tranquilos.
¿Por qué el santo está tan sereno pese a sus heridas?
Botticelli muestra el momento posterior al martirio: los verdugos se marchan y el santo soporta las flechas en silencio, casi distante.
- Tema: el joven santo atado a un tronco, con seis flechas, por encima de un paisaje con una ciudad y un río.
- Original: temple sobre tabla de álamo, 1474, 195 x 75 cm, Gemäldegalerie, Berlín.
- Nuestra versión: pintada a mano al óleo sobre lienzo, 5 formatos verticales de 30 x 80 a 67 x 181 cm o a medida.
- Conviene saber: la tabla colgó en un pilar de la iglesia de Santa Maria Maggiore de Florencia, de ahí su formato alto y estrecho.









































