Descripción





Retrato de Jeanne Hébuterne I es un óleo sobre lienzo que Amedeo Modigliani pintó en 1919; el original mide 55 × 38 cm, es de propiedad privada y en la literatura italiana figura como Busto di Jeanne Hébuterne. Representa a Jeanne Hébuterne, compañera del pintor y pintora ella misma, en un encuadre vertical y estrecho que abarca la cabeza y los hombros. Nuestro cuadro de arte es una copia pintada a mano de esta obra: un pintor académico lo pinta con colores al óleo sobre lienzo de algodón, lo realizamos en ocho tamaños de 38 × 55 cm a 120 × 170 cm o en la medida que usted nos pida y, antes del envío, lo fotografiamos y le mandamos la foto para su aprobación.
| Título: | Retrato de Jeanne Hébuterne I |
| Otros títulos: | Busto di Jeanne Hébuterne · Portrait de Jeanne Hébuterne · Porträt der Jeanne Hébuterne |
| Pintor: | Amedeo Modigliani (1884–1920) |
| Año de creación: | 1919 |
| Medidas del original (alto × ancho): | 55 × 38 cm |
| Técnica original: | Óleo sobre lienzo |
| Estilo: | Arte moderno, École de Paris |
| Ubicación: | Colección privada – ficha de la obra (sin número de inventario) |
| Nuestra reproducción: | óleo pintado a mano sobre lienzo, ocho tamaños de 38 × 55 cm a 120 × 170 cm, a medida si lo desea |
Retrato de Jeanne Hébuterne I – Amedeo Modigliani
¿Quién aparece en el cuadro?
Jeanne Hébuterne, nacida en 1898, pintora y estudiante de arte, que conoció a Modigliani en París en 1917 y permaneció a su lado hasta el final. Fue la madre de la hija de ambos y murió en enero de 1920, dos días después que el pintor, con veintiún años. Modigliani la pintó unas veinticinco veces, más que a ninguna otra persona, y esta serie es la parte más personal de su obra. Aquí no hay cliente ni honorarios: la modelo es la persona con la que vivía. Por eso los retratos de Jeanne son distintos de los de marchantes y poetas que pintaba en esos mismos meses: miran de forma más callada y menos teatral.
¿Qué se ve en el lienzo?
El encuadre es estrecho y vertical: cabeza y hombros, sin manos y sin espacio alrededor. El rostro es alargado y el cuello, largo e inclinado, el rasgo más reconocible de Modigliani, que aquí resulta más suave que en sus retratos de encargo. Los ojos tienen pintados el iris y el borde del blanco, y la mirada se dirige directamente a quien contempla el cuadro; es uno de los retratos en los que no dejó los ojos vacíos. La serenidad del cuadro procede del cuello largo y del rostro estrecho y simétrico. El cabello es oscuro y va peinado liso junto a la cara, la piel tiene tonos ocres y rosados cálidos, y el fondo es una superficie cerrada y neutra, sin muebles ni ventana. La gama de color es reducida: unos pocos tonos cálidos de piel, la masa oscura del pelo y un fondo más frío que empuja la figura hacia delante. Como el lienzo es pequeño, la cabeza ocupa mucho espacio en él, y el cuadro se percibe más como cercanía que como un retrato situado en un espacio.
¿Por qué es importante este cuadro?
Porque muestra cómo pinta Modigliani a una persona a la que no hace falta convencer. En los retratos de encargo, el modelo posa; aquí no. Detrás de la forma está su etapa de escultor y las cabezas africanas y cicládicas que estudió antes de volver a la pintura: de ahí vienen el cuello largo y el rostro ovalado. En el color, en cambio, la referencia es el cuadro postimpresionista al modo de Cézanne, en el que la cabeza se construye con planos y no con detalles. En París, Modigliani formaba parte del círculo de pintores emigrados que hoy llamamos École de Paris, y en ese círculo el retrato era una tarea central, no secundaria. Por eso este cuadro pequeño enseña más que muchos grandes: contiene todo aquello por lo que reconocemos al pintor, y nada de sobra.
¿Qué significa el cuadro?
Es la mirada sobre una persona que no posaba por dinero. El vacío de los ojos en Modigliani suele leerse como misterio, pero lo más probable es algo más sencillo: el pintor no cuenta lo que piensa la modelo, porque no lo sabe y no se lo inventa. Dio la forma, el color y la postura, y dejó a un lado su mundo interior. Precisamente por esa contención el cuadro no se vuelve sentimental, aunque sepamos cómo terminó la historia. Si quiere quedarse con una sola idea, es esta: la cercanía no es lo mismo que la explicación.
¿Es el mismo retrato que Retrato de Jeanne Hébuterne II?
No. En nuestro catálogo hay seis retratos numerados de Jeanne Hébuterne, porque Modigliani pintó muchos y porque para muchos de ellos no existe un título fijado; el número es nuestra referencia, no la del pintor. Este primero es un lienzo vertical pequeño con cabeza y hombros. Vea también Retrato de Jeanne Hébuterne II, Retrato de Jeanne Hébuterne III, Retrato de Jeanne Hébuterne IV y Retrato de Jeanne Hébuterne V; por el vestido y el color, el más singular es Retrato de Jeanne Hébuterne con vestido negro y rojo. La selección completa está en la galería de Amedeo Modigliani, y sobre el pintor hemos escrito un artículo más extenso. La obra figura también en el catálogo de sus obras.
¿Cómo se pinta a mano nuestra versión?
El cuadro lo pinta un pintor académico con colores al óleo sobre lienzo de algodón, que luego montamos en un bastidor de madera. No es una reproducción impresa: cada pincelada se da a mano, por lo que su cuadro siempre se diferencia un poco de nuestro modelo en el trazo y en el grosor de la pintura. La primera foto de esta página muestra uno de nuestros cuadros sobre lienzo pintados a mano, fotografiado en nuestro taller de enmarcado en Eslovenia: no el original, sino un trabajo como el que usted recibirá. La cuarta y la quinta foto son vistas amplias del mismo lienzo, es decir, la misma obra desde otra distancia. El pintor empieza por la masa oscura del pelo y el fondo, porque son ellos los que deciden lo clara que se verá la piel, y solo después dibuja el rostro. Cuando el cuadro está seco, lo fotografiamos y le enviamos la foto para su aprobación.
¿Qué tamaño para qué pared?
Para la mayoría de las casas, la elección acertada es 60 × 90 cm. La particularidad de este cuadro es el tamaño más pequeño: 38 × 55 cm es exactamente la medida del original, de modo que recibe un lienzo a escala uno a uno con la obra original; es una elección lógica para un escritorio, una estantería o una pared estrecha de pasillo, donde el cuadro se mira de cerca. Los medianos 50 × 70 cm y 70 × 100 cm van bien sobre una cómoda o en el dormitorio. Los grandes 80 × 120 cm, 90 × 130 cm, 100 × 150 cm y 120 × 170 cm piden una pared despejada y distancia; con estas medidas la cabeza supera el tamaño natural y el cuadro se convierte en el centro de la habitación, algo que en un retrato no siempre se desea: piense si lo quiere tan cerca. El formato es vertical y encaja bien en una pared alta y estrecha, junto a una puerta o entre ventanas.
Tamaño a medida, bastidor y marco
Si su pared pide una medida que no está en la lista, la hacemos. Indíquenos el alto y el ancho en centímetros; comprobaremos si la proporción sigue respetando el encuadre del original y le diremos qué cambiaría en los bordes con su medida: con un encuadre tan ajustado a la cabeza, se nota primero por encima de la coronilla y por debajo de los hombros. Puede elegir si le enviamos el cuadro montado en un bastidor de madera o enrollado en un tubo. Para esta obra, además de la versión sin marco, puede elegir un marco de nuestro catálogo, de modo que puede recibir el cuadro listo para colgar. Para la colocación le ayudamos con una simulación en su pared, en la que situamos el cuadro sobre una foto de la pared antes de la compra. Si busca una obra que no está en nuestro catálogo, consulte nuestro cuadro personalizado.
Entrega y garantía
Entregamos a domicilio en España y en la mayoría de los países de la UE, y el cuadro viaja protegido de modo que el lienzo quede separado de la pared exterior del embalaje. El plazo de realización depende del tamaño y de la carga de trabajo de nuestros pintores en ese momento; le damos una estimación al hacer el pedido y le avisamos si cambia. Garantizamos la ejecución y los materiales: si el cuadro llega dañado o no coincide con la foto que usted aprobó, lo corregimos o lo pintamos de nuevo a nuestro cargo. Como usted ve el cuadro en una foto antes del envío, la mayoría de las dudas se resuelven antes de que salga.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el original?
En una colección privada. Como la obra no está en un museo público, no tiene número de inventario y no lo indicamos.
¿Quién era la mujer retratada?
Jeanne Hébuterne, pintora y compañera de Modigliani, madre de la hija de ambos. Murió en enero de 1920, dos días después que él.
¿Es Busto di Jeanne Hébuterne la misma obra?
Sí. Es el título italiano del mismo lienzo; en alemán figura como Porträt der Jeanne Hébuterne.
¿Qué tamaño elijo?
Si no se decide, elija 60 × 90 cm. Para una mesa o una estantería, elija 38 × 55 cm, la medida del original; para la pared sobre una cómoda, 70 × 100 cm.
¿Qué dice el cuadro, en una frase?
Que el retrato más personal es el que no intenta demostrar nada.
¿Está el original a la venta y cuánto vale?
No vendemos el original ni lo tasamos. Es de propiedad privada y no está en el mercado.
¿A qué altura cuelgo el cuadro?
Sitúe el centro del cuadro a unos 145 cm del suelo. En los tamaños pequeños, conviene colgarlo donde se pase cerca de él, y no en el centro de una gran pared vacía.
¿Es un buen regalo?
Sí. El retrato es callado y nada invasivo, y el tamaño más pequeño es la medida del original: un regalo que se explica en una sola frase.
¿Con qué exactitud sigue la proporción del original?
El original mide 38 × 55 cm, y esa misma medida está en nuestra lista: 38 x 55 cm. La proporción es idéntica a la del original, sin ninguna desviación.
- Tema: Jeanne Hébuterne en un encuadre vertical y estrecho, cabeza y hombros, cuello largo e inclinado, ojos sin pupilas
- Original: 55 × 38 cm, óleo sobre lienzo, 1919, colección privada, sin número de inventario
- Nuestra versión: óleo pintado a mano sobre lienzo, ocho tamaños de 38 × 55 a 120 × 170 cm; el más pequeño está a escala uno a uno con el original
- Conviene saber: los ojos están pintados como dos superficies oscuras uniformes; el pintor no dice adónde mira la modelo, y precisamente por eso el cuadro no se vuelve sentimental
En este lienzo los ojos sí tienen pupilas. Entre las 76 obras de Modigliani de este apartado hay 17 así; en 53 no hay pupilas, obra por obra.









































